Cada cierto tiempo aparece una idea que promete resolver de golpe algunos de los grandes desafíos urbanos del siglo XXI. Más espacio, menos congestión, autosuficiencia energética, nuevas formas de habitar. Una de las últimas propuestas llega desde el mar y se llama Freedom Ship: una gigantesca estructura flotante de casi 1,6 kilómetros de longitud concebida para albergar hasta 80.000 personas entre residentes, trabajadores y visitantes, con viviendas, hospitales, colegios, zonas comerciales, espacios de ocio e incluso capacidad para navegar de forma permanente sin tocar tierra. La idea de vivir en una ciudad flotante, itinerando, vuelve periódicamente al debate público como un nuevo modelo. Pero para los expertos una ciudad es mucho más que una infraestructura. Julio Soria Lara es catedrático de Urbanismo y Ordenación del Territorio de la Escuela de Caminos de la Universidad Politécnica de Madrid e investigador especializado en estrategias urbanas y movilidad sostenible.