Los desalojos de las playas de Benítez y el Trampolín aceleran los retornos voluntarios a Marruecos. Aisa tenía previsto regresar a su país, pero, según denuncia, una agresión le ha obligado a aplazar su vuelta "me pusieron 21 puntos en la cabeza", cuenta tras pasar tres días ingresado en el hospital. Su testimonio se cruza con los de otros jóvenes que, tres meses después de la entrada masiva en Ceuta, siguen escondidos o se plantean regresar, entre el miedo y la incertidumbre. Analizamos las diferencias entre devolución y expulsión. Algunos se esconden por el temor a no ser escuchados antes de ser devueltos y porque se les está diciendo que si los echan no van a poder volver en años. Elena Muñoz, responsable del área jurídica de CEAR, recuerda que se debe estudiar cada caso y nos detalla cómo se debe realizar la filiación. En todo momento pueden pararla y decidir volver voluntariamente a Marruecos y explica como la mayoría de las peticiones de asilo de marroquíes acaba siendo desfavorable. Aun así, hay que analizar cada caso porque si "huyen por su orientación sexual, su identidad de género, por ser activistas de los derechos humanos, activistas de la zona del Rif o por ser periodistas, etc. ameritan su protección internacional". Un reportaje de Juan Coca.