Hay palabras que prometen amparo y esconden una amenaza. Protección. Redención. Caridad. En la España franquista, una joven podía acabar encerrada porque su manera de vivir incomodaba a su familia o desafiaba la moral impuesta. El Patronato de Protección a la Mujer, una institución terrorífica, regida por la Iglesia católica, convertía aquella desobediencia en una culpa que había que corregir en un reformatorio dirigido por monjas.
De esas vidas y de la amistad que permite resistir habla Ruega por nosotras, la nueva película de Daniel Monzón que este jueves viene a La cara B con nuestra colaboradora Carmen Fernández Villalba. Hablamos de lo que se ocultaba detrás de aquellas puertas y de cómo filmar una herida que durante demasiado tiempo no tuvo quien la escuchara.