Hoy hacemos la crónica sonora del viaje tropical de este enviado especial a Praia, en la isla de Santiago y capital de Cabo Verde, ese archipiélago volcánico tropical, árido y terroso, anegado en el azul infinito del Atlántico a más de 500 kilómetros del continente africano, frente a Senegal. El país de la “sodade”(o melancolía), de la “morabeza” (o vida cálida, acogedora y pausada que abraza generosamente al visitante), posee una riqueza musical única por haber sido el cruce y la conexión entre los tres continentes Europa, África y América que han conformado su historia durante siglos como centro neurálgico del tráfico comercial y la trata de esclavos. Islas deshabitadas hasta la colonización portuguesa en 1462, son una amalgama deliciosa e inverosímil - resultante de uno de tantos procesos violentos de la historia - de numerosas etnias negras con portugueses, judíos españoles, marinos y comerciantes europeos. Hoy, este país libre, democrático, criollo, vitalista y con la mirada puesta en el futuro sigue siendo el puente y la conexión perfectos entre estos tres mundos y allí se celebró del 5 al 9 de abril la 12ª edición de “Atlantic Music Expo”, una vibrante feria internacional musical con conferencias, talleres, cine, mesas redondas y presentación de artistas emergentes y consagrados venidos desde todos los estilos y países en conciertos al aire libre y en edificios históricos en el centro de la ciudad colonial a los que luego siguió, días después, el prestigioso Kryol Jazz Festival. Además de un puñado de sobresalientes artistas caboverdianos, durante la Feria se presentó el documental "Orlando Pantera", de Catarina Alves Costa, sobre uno de los músicos más importantes de su historia, fallecido prematuramente en 2001 a los 33 años de edad a escasos días de viajar a París para grabar su primer álbum. Por otro lado, aterrizó en las islas una mixtura multicolor y multifrecuencia de electrizantes artistas de Francia, Japón, Canadá, Italia, Senegal, Guinea-Bissau, Brasil, Congo, Serbia, Portugal y Burundi, de donde procede la compositora y cantante Aiza, cuyo impactante álbum de debut, "Sovereignty", es la imagen más poderosa, representativa y simbólica de los vientos sonoros que soplan en esas islas que elevan las músicas de raíz hacia el aire de la modernidad y la vanguardia