Ulises, Polifemo y Nadie
«Yo soy Ulises, hijo de Laertes». Por fin, dice quién es. Ya no habla Homero: es el propio Ulises quien toma la palabra para contar, en primera persona, las aventuras que lo han llevado desde la caída de Troya hasta la isla de los feacios. Comienza así uno de los grandes episodios de la literatura universal: el inmenso relato en primera persona del viaje de Ulises.
Primero llegan los cícones, donde la desobediencia y la codicia de sus compañeros convierten una victoria en una derrota. Después, los lotófagos, cuyo fruto hace olvidar la patria y el deseo de regresar. Y, finalmente, el episodio central: Polifemo. El cíclope no es solo un monstruo gigantesco; representa la barbarie, un mundo sin leyes, sin hospitalidad y sin respeto a los dioses. Frente a su fuerza descomunal, Ulises vence gracias a la inteligencia, al ingenio de decir que se llama «Nadie» y a la cooperación de sus compañeros. Pero cuando todo parece haber terminado, un instante de orgullo lo cambia todo: revela su verdadero nombre y provoca la maldición de Poseidón, que marcará el resto de su viaje. Homero nos recuerda así que los peores enemigos no siempre están fuera de nosotros, sino que a veces nacen de nuestra propia soberbia. ¡Pero sin esto, no habríamos tenido la Odisea!
Contamos con la colaboración de la helenista y profesora de Filología Griega de la Universidad Complutense Macarena Calderón.
Como no hay nada más moderno que los clásicos grecolatinos les ponemos música actual. La banda sonora del canto IX de la Odisea está formada por “Érase una vez en América”, de Ennio Morricone; “Chevaliers de Sangreal”, de Hans Zimmer para El código Da Vinci; “El caballero oscuro”, de Hans Zimmer y James Newton Howard; “The Ghost Writer”, de Alexandre Desplat; y “El Señor de los Anillos”, de Howard Shore.
La imagen corresponde al cuadro “Ulises cegando a Polifemo”, de Pellegrino Tibaldi, 1550