Telémaco ya ha dado el primer paso fuera de Ítaca. En los cantos III y IV de la Odisea, deja de ser el muchacho inseguro que esperaba el regreso de su padre para empezar a convertirse en el hombre que algún día luchará a su lado. Su viaje a Pilos y a Esparta es también un viaje hacia la madurez.
En Pilos, Néstor lo recibe como manda la xenía, la sagrada hospitalidad griega: primero se acoge al extranjero y solo después se le pregunta quién es. Allí Telémaco escucha el relato de los nóstoi, los regresos de los héroes de Troya, descubre el destino de Agamenón y encuentra en Orestes un ejemplo de hijo que supo defender el honor de su padre.
El viaje continúa hasta Esparta, donde Menelao y Helena reciben a Telémaco en un palacio lleno de riqueza, pero también de recuerdos y heridas que la guerra de Troya aún no ha cerrado. Ambos evocan la inteligencia y la astucia de Ulises con el caballo de Troya, mientras Homero nos ofrece un retrato fascinante de Helena, tan compleja y enigmática como siempre. Después llega uno de los episodios más memorables del poema: el encuentro de Menelao con el cambiante Proteo, el anciano del mar, que solo revela la verdad a quien es capaz de resistir todas sus metamorfosis. Gracias a él llega, por fin, la noticia que Telémaco ha recorrido medio mundo buscando: Ulises está vivo, aunque prisionero en la isla de Calipso.
Pero Homero no permite que el alivio dure demasiado. Mientras Telémaco celebra haber encontrado por fin noticias de su padre, los pretendientes preparan una emboscada para asesinarlo durante el viaje de regreso. El lector conoce el peligro, pero el protagonista todavía no. Es un recurso narrativo magistral que convierte a Homero en un maestro del suspense muchos siglos antes de Hitchcock.
Como no hay nada más moderno que los clásicos grecolatinos les ponemos música actual. La banda sonora de los cantos III y IV de la Odisea está formada por la banda sonora de Howard Shore para El Señor de los Anillos; The Gravel Road" de James Newton Howard para The Village; "Across the Stars" de John Williams para Star Wars; la de Alexandre Desplat para The Imitation Game, la de John Williams para Minority Report y de la Trevor Jones para El último mohicano.L
La imagen corresponde a la película “Troya” dirigida por Wolfgang Petersen (2004)