El Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, se ha mostrado "horrorizado" por la ola de ataques rusos que están causando numerosas víctimas civiles en Ucrania en los últimos días. Desde este lunes, al menos 85 personas han muerto y cerca de 350 han resultado heridas en bombardeos rusos en territorio ucraniano. El último ataque, ayer, en Kramatorsk, dejó 33 fallecidos después de que el impacto de que una bomba guiada alcanzara dos autobuses. Moscú está intensificando en las últimas semanas sus ataques contra Ucrania no solo con drones, sino también con misiles de crucero y balísticos.
En Las mañanas de RNE analizamos en qué punto se encuentra la guerra con Félix Arteaga, investigador principal para Seguridad y defensa del Real Instituto Elcano. Arteaga explica en RNE que Rusia suele lanzar sistemáticamente "campañas de invierno", en las que aprovecha la llegada del frío para atacar infraestructuras estratégicas, especialmente las energéticas: "Tiene que llevar a los ciudadanos que habitan en grandes ciudades el miedo, no solo al frío, sino a perturbar la vida diaria".
Este año Rusia ha adelantado e intensificado esta campaña de invierno: "La semana pasada enviaron más de 3.600 misiles, bombas y drones. Son ataques de 24 horas oyendo sirenas, disparos, derribos... Los puentes y nudos de comunicaciones se están volviendo objetivos. La vida cotidiana [en Ucrania] se está volviendo muy complicada". El investigador añade que la estrategia actual de Rusia es lograr que los ciudadanos ucranianos abandonen las grandes ciudades: "A Ucrania cada vez le cuesta más neutralizar y los ataques empiezan a neutralizar esa moral que han mantenido". Entrevista completa en RNE Audio.