La más veterana de los concursantes de MasterChef 2, Churra, ha sido la tercera en colgar el delantal. A sus 71 años, y empujada por su hija, la gallega llegó al programa llena de experiencia y vitalidad. Lástima que los platos que se han cocinado no han estado en la línea de la gastronomía tradicional que ella domina y al final eso ha jugado en su contra. La prueba de la caja misteriosa, en la que tuvieron que reproducir los macarons del pastelero Christian Escribà, se le atragantó por completo a pesar de la ayuda del jurado: "Impresionan mucho pero son maravillosos. Me ayudaron mucho intentado que me saliera la preba pero cuando yo me bloqueo, me bloqueo", nos ha dicho la pontevedresa. Asegura que de todos los compañeros se lleva un recuerdo increíble "pero de Mateo especialmente, es un chico excepcional". Por eso le nombra como uno de sus favoritos, junto a Milagrosa y Vicky (08/05/14).