Rocío Guzmán, cantante y filósofa, nos invita a cruzar umbrales con La escuela del alma y El amante. Entre humor, memoria y reflexión, buscamos lugares donde habitar y recuperar lo que creíamos olvidado. Nos despedimos con Scott Walker.
Hay cosas que creemos haber olvidado y que, sin embargo, siguen viviendo en algún lugar de nosotros, esperando una puerta por la que regresar. Con Rocío Guzmán, hablamos de ese territorio: con la cantante, pero también con la filósofa; con la mujer que construye amistad a través del humor y que encuentra en las palabras una forma de acercarse a lo que somos.
Rocío elige La escuela del alma, de Josep Maria Esquirol, y la película El amante. Dos obras desde las que nos acercamos a las preguntas que sostienen su DAFO: los
umbrales que atravesamos, las puertas que abrimos o dejamos cerradas y esos lugares concretos en los que intentamos habitar el mundo.
Entre la filosofía, la música y el humor, Rocío nos invita a volver sobre aquello que permanece incluso cuando pensamos que ya no está. A reconocer que la memoria no
siempre devuelve las cosas tal como fueron, pero puede ayudarnos a recuperar algo de lo que somos.
Nos despedimos con Farmer in the City, de Scott Walker. Una canción que nos deja suspendidos en ese espacio donde la belleza, la pérdida y el recuerdo siguen conversando.