Con La mujer singular y la ciudad y El hombre que fue Jueves, Gracia López Anguita explora cómo habitar lo imprevisible. Belleza, fe, humor y magia se encuentran en una conversación que nos recuerda el valor de asombrarnos.
Con Gracia López Anguita nos adentramos en esa pregunta y en la posibilidad de habitar el mundo sin tener todas las respuestas, aceptando lo imprevisto, lo que se escapa y
aquello que no podemos terminar de comprender.
A través de La mujer singular y la ciudad y El hombre que fue Jueves, exploramos distintas formas de estar en el mundo, de encontrarnos con los demás y de descubrir que
la realidad puede ser mucho más extraña, hermosa y misteriosa de lo que imaginamos.
En su DAFO aparecen la belleza, la fe y la magia que puede rodear una conversación cuando alguien se atreve a mirar más allá de lo evidente. Porque hay encuentros que no
necesitan resolver nada para transformarnos; basta con que nos permitan formular una pregunta que antes no sabíamos que necesitábamos hacernos.
Con Gracia, el pensamiento no está reñido con el asombro, ni la solemnidad con el humor. Al contrario: entre un dato inesperado, una reflexión profunda y una sonrisa,
descubrimos que también podemos acercarnos a las grandes preguntas de la vida sin perder la capacidad de sorprendernos.