Abigail Algaba, detrás de El Cardenal, entra en lo oscuro: realidad, ficción, deseo e historias que no caben en categorías. Un DAFO sincero y sin filtros.
Y entonces aparece Abigail Algaba,El ser detrás de El Cardenal.
Con La noche sexual, The Fall y El sueño de Alexandria, El Abigail nos lleva hacia ese lugar donde realidad y ficción empiezan a confundirse, donde lo que imaginamos puedeterminar teniendo la misma textura que aquello que llamamos real.Y, para cerrar, Las flores, de Le Parody.
Como si después de haber intentado ordenar el mundo necesitáramos aceptar que hay cosas que no caben en ninguna categoría. Un cajón de sastre.Ahí entra todo: lo oscuro que tenemos, las historias que contamos, las que inventamos, los personajes que somos y los que dejamos aparecer de vez en cuando.
El Abigail afronta el DAFO de la única manera posible para alguien que parece vivir cómodamente en ese territorio fronterizo: preguntando, respondiendo, contando historias
y dejando que la sinceridad aparezca sin pedir permiso. Aquí no hay demasiada distancia entre ficción y vida. Quizá porque ser quienes somos también consiste en aprender a vivir con aquello que no sabemos ordenar.