Pepa Bueno analiza Polymarket y los mercados de predicciones que apuestan sobre el futuro
Predecir el futuro siempre ha sido una de las grandes obsesiones humanas. Reyes y emperadores se rodeaban de consejeros y adivinos.
La obsesión sigue siendo hoy la misma, pero los métodos han cambiado. A las encuestas, algoritmos y modelos matemáticos se ha unido ahora una nueva bola de cristal: los llamados mercados de predicción. Plataformas en las que miles de personas apuestan su dinero a que un acontecimiento vaya a ocurrir o no. Sus defensores dicen que son la mejor manera de predecir el futuro porque al haber dinero en juego, hay incentivos para incorporar información y se crea una ‘sabiduría colectiva’. Sus detractores, que son simples casas de apuestas con problemas de liquidez, reglas de resolución controvertidas y sesgos en determinados tipos de eventos.
En ‘La semana’ hablamos de Polymarket, uno de los mercados de predicciones más populares, y de los problemas éticos y morales que suscita.