La libélula En la ducha - 02/10/0902/10/2009

Nuestra amiga alada, acostumbrada a apañarse con los bienes de la naturaleza, se asombra con facilidad ante los inventos de los hombres... se maravilla de los espejos, ella que se ve caleidoscópica reflejada en las aguas...

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Nuestra amiga alada, acostumbrada a apañarse con los bienes de la naturaleza, se asombra con facilidad ante los inventos de los hombres... se maravilla de los espejos, ella que se ve caleidoscópica reflejada en las aguas... Se abisma ante la sencilla, intermitente ducha, al compararla con las imparables cascadas del río que nutre esta poza... y, por supuesto, se siente hechizada, hipnotizada, al escuchar las palabras, el lenguaje, motor del pensamiento del humano, o ese ectoplasma etéreo de abstractas emociones, la poesía... Pongamos pues los cánones en remojo; abramos bien los ojos facetados y disfrutemos hoy del revitalizador chorro helado del verso libre, de la espumosa rima, de los poemas a grito pelado... (02/10/09)

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