El fútbol base necesita un cambio de mentalidad. La formación de los niños y jóvenes debe estar por encima de los resultados, la presión competitiva y los intereses económicos. Este es el mensaje que impulsa Pedro Marcet Bonel, pedagogo, licenciado por la Universidad de Barcelona y fundador y presidente de la Plataforma de Fútbol Formativo, que organiza el primer Congreso de Fútbol Formativo, los días 24 y 25 de octubre de 2026. Un encuentro online y gratuito que ya cuenta con cerca de 800 inscritos de más de 20 países.
Hijo de Javier Marcet, futbolista profesional que militó en equipos como el FC Barcelona, el Real Madrid y el Espanyol, además de vestir la camiseta de la selección española, Pedro ha dedicado su trayectoria a la educación a través del deporte. También ha trabajado como docente y participado en documentales pedagógicos, entre ellos "Los Secretos del Fútbol", nominado como mejor documental de fútbol europeo por la Federación Francesa de Fútbol.
El congreso pretende ofrecer herramientas prácticas a entrenadores, directivos, psicólogos y profesionales del deporte. Sus ponencias, de entre siete y dieciocho minutos, presentarán experiencias reales y propuestas aplicables al trabajo diario. Los participantes podrán intervenir en directo y sus aportaciones se recogerán en un libro gratuito con las conclusiones del encuentro.
El programa se divide en tres bloques: las canteras de élite y sus modelos de valores; experiencias que ya funcionan para combatir la violencia y mejorar la convivencia; y, finalmente, la salud mental y el bienestar de los deportistas jóvenes. La inauguración correrá a cargo de Enric Masip, adjunto a la presidencia del FC Barcelona.
Las respuestas de los inscritos revelan una preocupación compartida internacionalmente: el comportamiento de las familias en las gradas. Más del 22 % de las aportaciones señala los gritos, la presión y la violencia verbal. También preocupan la falta de formación pedagógica de algunos entrenadores, el exceso de resultadismo y la insuficiente protección de los menores.
La propuesta de Pedro Marcet es clara: el fútbol infantil no debe imitar al profesional. Educar en valores, respetar al niño y entender el deporte como una escuela de vida son las claves para transformar el fútbol desde sus cimientos.