14 de octubre: 90 aniversario de la llegada de las Brigadas Internacionales a España
El día 14 de octubre de 1936, llegaba a Albacete el primer contingente de 1.500 voluntarios que formaban las Brigadas Internacionales. Solo un mes antes, el 18 de septiembre, había decidido su creación la Comintern (abreviatura en inglés de la Internacional Comunista, la Communist International) reunida en Moscú, a propuesta del Partido Comunista francés, para ayudar al gobierno de la República.
En total, se calcula que unos 35.000 brigadistas, procedentes de más de 50 países, lucharon en la Guerra Civil española. Usados mayoritariamente como fuerzas de choque en las batallas más cruentas tuvieron una mortalidad en combate muy alta, mayor que otras unidades del Ejército Popular de la República. Algunos cálculos elevan la cifra de muertos a unos 15.000.
La lucha en España de las Brigadas Internacionales terminó en otro mes de octubre, el de 1938, tras la aceptación del Gobierno de Juan Negrín del acuerdo de julio de 1938 del Comité de Londres (encargado de revisar los acuerdos de no intervención firmados por distintos países) que establecía un plan de repatriación de los extranjeros que luchaban en la Guerra Civil. Franco también lo hizo, pero lo incumplió.
El acto más multitudinario de despedida se celebró del día 28 de octubre en Barcelona, por cuyas calles desfilaron los brigadistas. Tres días antes, el 25, en un acto en Les Masies, cerca del Monasterio tarraconense de Poblet, Negrín les dijo a los brigadistas:
"El Gobierno español quisiera testimoniaros de una manera directa su agradecimiento. Vuestro espíritu y el de vuestros muertos nos acompañan y quedan unidos para siempre a nuestra historia. El Gobierno de la República reconocerá y reconoce a los Internacionales, que tan bravamente han luchado con nosotros que ya puede decirse que son connaturales nuestros, el derecho a reclamar, una vez terminada la guerra, la ciudadanía española. ¡Con ello nos honraremos todos! Buen camino, hermanos Internacionales…"
El derecho a reclamar la ciudadanía española tardó 60 años materializarse: llegó con el Real Decreto 39/1996 sobre concesión de la nacionalidad a los combatientes de las Brigadas Internacionales en la Guerra Civil, aprobado por unanimidad, con el que se reconoció su labor de defensa de la libertad y de los principios democráticos.
El 6 de noviembre de 1996, 370 brigadistas recibieron del homenaje del pueblo español a manos de sus representantes en el Congreso: al discurso de Joan Marcet, vicepresidente segundo, respondió el brigadista alemán Julius Goldstein. "Ya no sólo tenemos a España en el corazón, somos desde hoy españolas y españoles" dijo, en el calificó como "uno de los días más felices de su vida". La mayoría de los brigadista murió antes de poder disfrutarlo.