Entre himnos, fábricas y desfiles, nos adentramos en la Unión Soviética de Stalin: un país nacido de la promesa de igualdad y justicia social que terminó transformándose en una gigantesca maquinaria de miedo, propaganda y terror. Desde la ilusión revolucionaria que fascinó a media Europa —y también a la España de la II República y la “Katiuska” de Sorozábal— hasta las purgas, deportaciones y hambrunas estalinistas, este episodio recorre cómo el arte fue puesto al servicio del poder.
Mosolov, Prokófiev, Jachaturián y, sobre todo, Shostakóvich protagonizan una historia donde una ovación podía salvarte… y una mala crítica destruirte. Desde el horror en Lady Macbeth de Mtsensk hasta la heroica Séptima Sinfonía “Leningrado”, la música aparece aquí como propaganda, resistencia y supervivencia. Un viaje estremecedor por el siglo XX, donde las partituras convivieron con gulags, censura y millones de muertos.