Dicen que el dinero nunca duerme… pero lo cierto es que tampoco es el mismo cuando despierta.
A lo largo de la historia, el dinero ha cambiado de forma muchas veces: conchas, metales, monedas, billetes… y hoy, simples números invisibles que viajan a la velocidad de la luz.
Pero hay algo que no ha cambiado. Siempre hubo ricos y pobres. Siempre hubo quienes vivían de su trabajo… y quienes vivían del trabajo de otros.
Donde hay dinero, hay tentación. La corrupción ha acompañado cada etapa de su evolución. Cuando el dinero concentra poder, siempre hay quien intenta torcer las reglas.
¿Y en el futuro? ¿Qué significará el dinero cuando todo lo que consumimos —desde arte hasta afecto— sea producido por algoritmos? ¿Qué valor tendrá el SER HUMANO?
A ver qué nos cuenta hoy Jacinto Mateos en este Del ayer al mañana.