Tinajas, cántaros, botijos, jarros, platos... La alfarería de Salvatierra de los Barros cuenta con una larga tradición histórica. La localidad llegó a tener un centenar de talleres, que producían piezas artesanas, que después se vendían por toda España. Una tarea, que hacían los arrieros, hombres sencillos que viajaban por toda España, cargados con la angarilla, repleta de cacharros, pregonando las maravillas que hacían en Salvatierra.
Hoy Salvatierra apenas tiene arrieros, pero sí mantiene grandes alfareros y una feria que está considerada como la feria monográfica de alfarería y cerámica más importante de Extremadura. Desde hoy y hasta el domingo se celebra la XXX Feria Ibérica de la Alfarería y el Barro. En esta entrevista hablamos con Candelario Vázquez, vicepresidente de la Asociación Cultural Amigos de Salvatierra y también con dos alfareras: Manuela Pérez Vinagre y Petri Vázquez.