La nueva realidad geopolítica se traslada al ámbito espacial, campo de batalla de la innovación, pero también de los intereses de las grandes potencias, y Europa no quiere quedarse atrás. El uso de los satélites Starlink de Elon Musk en la guerra en Ucrania demostró lo importante que es el despliegue espacial tanto en el ámbito tecnológico como en el bélico o el energético, tanto que la Unión Europea está desarrollando su propio programa, el IRIS². Los europeos han entendido que deben dejar de depender de otros para asuntos tan sensibles como la interconectividad y la seguridad.
Las capacidades estratégicas, como el desarrollo y lanzamiento de nuestros propios satélites de comunicaciones, se han vuelto innegociables en un contexto geopolítico donde la autonomía es prioritaria. Recibimos a la responsable de Estrategia y vuelos institucionales en la Dirección de Transporte Espacial de la Agencia Espacial Europea, Lucía Linares, para hablar de los retos y ambiciones de la ESA en el nuevo contexto internacional.