Sahagún, municipio de la provincia de León, situado entre los ríos Cea y Valderaduey, es un lugar donde se han mezclado culturas a lo largo de la historia. Tierra de paso de la trashumancia y de las vías pecuarias, y punto de encuentro de distintas realidades a través de los siglos: cristianos, judíos y musulmanes. Además, es el centro geográfico del Camino de Santiago Francés.
Esta vez nos detenemos en el arte mudéjar de esta preciosa localidad de Castilla y León, con los alarifes como protagonistas: maestros de obras y albañiles especializados, especialmente durante la Edad Media y la Edad Moderna en España.
Ladrillo, yeso y madera eran algunos de los elementos básicos de sus construcciones. Sobre todo, ha llegado hasta nuestros días la arquitectura religiosa y monumental, pero aquella mano de obra experta estaba presente en todo el entorno.
Una pericia que permitía crear arabescos y dibujos en el yeso trabajado, dando forma a las geometrías propias del arte islámico, que encontraremos también en lugares como la Alhambra de Granada o Alcalá de Henares.
En Sahagún pasamos por las iglesias de San Tirso y San Lorenzo, y por el monasterio de Santa Cruz. Lo conocemos de la mano de la doctora en Arquitectura, Paz Núñez.