Varias de las regiones a las que viajamos cada semana por medio de la música llevan huellas de los antiguos griegos, romanos, bizantinos, otomanos, eslavos o húngaros pero tan sólo en una además de éstos, dejaron su impronta también los ilirios, francos y venecianos. Sólo una tiene una costa marítima que se asoma a un archipiélago compuesto de 1185 islas, que se dice pronto. Y está aquí, muy cerca de donde nos encontramos, en la misma cuenca del Mediterráneo. Nos referimos, claro está, a Dalmacia. Las voces que nos acompañan hoy y que llevan dentro el mecer de las olas y las profundidades de las aguas transparentes del Adriático traen hasta nosotros los aromas de Dalmacia en su manifestación sonora más característica que es el canto de la "klapa".