Habita el bosque la tribu perdida. Dicen los que saben que los seres humanos ya hacíamos música antes de saber decir una sola palabra. Y que el primer lenguaje estaba edificado sobre el sonido y, sobre todo, sobre el ritmo. Todas las lenguas que existen y existieron provienen de la música. Como la poesía, que es, antes que nada, eso: música, canto.
La palabra versada y lanzada al aire es hermana siamesa de la música. No de la literatura, ni del relato. Su nacimiento, dicen, fue simultáneo. Un solo y apoteósico parto. Su rastro nos conduce a una sola placenta sobre la piedra. La palabra música proviene de las musas, que eran diosas protectoras, y Metáfora significa “ir más allá”, donde habita lo inefable.
Todo esto y un universo completo más allá, lo dicen, lo hacen, lo viven, lo transmiten, lo tocan y lo cantan los componentes de la Tribu de El Náan, nuestros prestigiosos invitados de hoy, que transitan desde la aldea al Metropolitano y que no hacen música tradicional. Ni quieren ni saben. Que su tradición no es la castellana, ni la española, ni siquiera la Ibérica, sino una mucho más antigua, la del planeta que habitamos.
Os invitamos a escuchar todas las canciones de su último trabajo como trío: “Versos del páramo negro”, a escuchar al rapsoda de nuestro chamanismo poético, Héctor Castrillejo, y al músico y cantante de altos vuelos, Carlos Herrero. También estará con nosotras Natxo Blanchart López, de la Asociación Arriba Las Ramas, y Raúl Alcanduerca en forma de Cuaderno de Nidos. En el Club de la Hojarasca: Marta Iraeta, Alvaro Soto y Juan Ballesteros.
Y ahora escucha la música que nace junto al fuego compartido. La de ese primer ser que sopló por el caño hueco de un hueso dando a luz una vibración que erizó el vello de los que lo escucharon. Una tradición que no pertenece a ningún lugar, ni escuela, ni nación. Una tradición y un futuro que es, sin duda, territorio conmovido… ¡Arriba las ramas!
HT: #TribuPerdidaRadio3