Habita el bosque una rural domesticada, por una prescriptora en rescatar nuestro principal recurso de supervivencia: el amor a la tierra y afrontar un cambio radical para regirnos por los ciclos de la naturaleza.
Vanesa Freixa Riba dice que no es pastora, ni ilustradora, ni activista, ni escritora, ni dinamizadora, aunque tiene un poco de todo eso. Que es una mujer de montaña, de la comarca del Pallars Sobirà. Hija de un lugar pequeño donde vive poca gente. Hija de casa Ros. Vanesa Freixa se declara una mujer rural domesticada. Una de tantas. Una persona nacida en un entorno campesino que, sin saberlo, fue desligándose de esos vínculos a causa de las circunstancias.
Una piel mestiza a caballo entre dos mundos en transformación… Vanesa es también escritora y ha publicado en Errata Naturae: “Ruralismo. La lucha por un mundo mejor”. Pero ahora es, sobre todo, bordalera.
No es tan mala idea seguir a la gente que ha ocupado la tierra antes que nosotras, tornar así la mirada a más consciente, dejar de ser una paseante para convertirnos en una observadora contemplativa, una protectora (de criterio simple), para entender la complejidad del sistema y sus consecuencias. Una idea a la que contribuyen activamente Raúl Alcanduerca y sus Cuadernos de Nidos y todas las activistas e iniciativas que Natxo Blanchart López recoge en “Las ramas arriba”, informativo arbóreo mutualista. Club de Hojarasca: Isabel Ruíz Lara, Marta Iraeta y Álvaro Soto.
¡Y no nos olvidamos de la misión para defender a l@s palestin@s de la Flotilla Global Sumud!
Y ahora vamos a regenerar lo dañado, no intervenir en lo que ya funcionaba, cuidar la tierra y recibir, a cambio, sus frutos, porque la revolución consiste en practicar la radicalidad de lo tradicional y huir del esclavismo de la falsa necesidad, sin duda, territorio conmovido... ¡Arriba las ramas!
HT: #SoybordaleraRadio3