Para Marc Antoine Charpentier, hacia 1690, Re mayor es una tonalidad gozosa y marcial. Y eso estaba condicionado porque las trompetas naturales barrocas se construían en Re, y les era más natural tocar en Re mayor. Y también las trompas muchas veces estaban en Re. Así que los toques de trompeta, que ya se incorporan a la orquesta, le daban ese carácter casi guerrero o majestuoso: Te Deum de Charpentier. Johann Matheson (1739), extendió la personalidad de Re mayor, y dijo que era una tonalidad para “terquedad, agudeza, escándalo, beligerancia, animación”: “Let the bright seraphim”, de Sansón de Händel. Christian Schubart, 1785, dijo que Re mayor era para la victoria, los cantos festivos y los aleluyas: el famoso “Aleluya” de Händel, el “Himno a la Alegría” de Beethoven, la Segunda Sinfonía de Brahms, la Sinfonía “Titán” de Mahler...