CorrespondenciasAmigos invisibles02/05/2026
TP
Nuestro día a día se va construyendo de pasos que a veces objetos imperceptibles nos ayudan a dar. Desde la sudadera con la que te avergüenza abrir la puerta pero no entiendes una tarde en el sofá sin ella hasta la taza de dibujo desvaído que no se le calienta el asa. A veces no son solo objetos sino los seres que nuestra imaginación crea para protegernos o las memorias invisibles de quienes se han ido y con las que seguimos conversando. Mario Muñoz dedica este capítulo de Correspondencias a los amigos invisibles que comparten nuestras caídas recurrentes, con palabras de John Steinbeck y músicas de Gabriel Yared, Heitor Villa-Lobos, Johann Sebastian Bach, Red Garland o Lili Boulanger.