La serie de podcast de Conversaciones con José María Brunet cuenta esta vez con la presencia de un jurista un tanto agitador. Se trata de un catedrático de Derecho Constitucional que viene expresando su preocupación por la evolución de la democracia española, quizá porque es la que tenemos y la que haremos bien en cuidar. Nuestro invitado es Eloy García López (Lugo, 1958) cuya cátedra pertenece a la Universidad Complutense de Madrid. En paralelo lleva a cabo diversas actividades relacionadas con el pensamiento jurídico y político, con su estudio y difusión. Es un gran experto en Niccolò di Bernardo dei Machiavelli, comúnmente conocido como Nicolás Maquiavelo, y ahí ya está presente un primer elemento de provocación, porque se trata de uno de los autores más citados, por aquello de que el fin puede justificar los medios, pero no sé si el más conocido, ya que a la hora de interpretar su obra no falta la controversia, cinco siglos después de ser escrita. A Eloy García también le seduce la polémica, lo que explica que sus exposiciones siempre incluyan algo de picante. En la presentación del libro “El Rey” en Barcelona, decía hace unos meses que “si algo está pasando en este país es que se está recuperando el debate”. Es una afirmación atrevida, porque cabe pensar, a tenor de lo que escuchamos en el Parlamento, que por encima del debate, de la discusión civilizada, está ahora la disputa, el enfrentamiento descarnado. Pero en el caso de nuestro invitado a cada incitación le sigue el razonamiento. Y así, su reivindicación del debate es para aterrizar en la defensa de la Constitución. Su preocupación es convencernos de que si bien “estamos debatiendo el presente desde el pasado”, colocando la Constitución en el centro del debate, es porque ésta “está viva”, como “un punto de referencia” y “un punto de partida para la organización de la democracia”. “Ahí –añade Eloy García- está la resolución para nuestros problemas” porque “fuera de la Constitución no hay nada”.