En el podcast de “Conversaciones con José María Brunet” nos acercamos esta vez a uno de los cargos institucionales que acumula mayor conocimiento de la gestión de un Gobierno, por la proximidad de su titular con el presidente, el inquilino de la Moncloa. Para ello hemos invitado al diputado del PP Carlos Aragonés (Leganés, 1956), quien fue jefe de gabinete de José María Aznar los casi ocho años que estuvo al frente del Ejecutivo, entre 1996 y 2004. Una experiencia, en suma, de las que sí permiten conocer los mecanismos que rigen el ejercicio del poder. Los cuatro años iniciales de dicha etapa, se iniciaron con unos acuerdos muy importantes, alcanzados con el nacionalismo catalán, con su versión dominante en esa época, la de CiU. Fueron los pactos llamados del Majestic, por el hotel en que se fraguaron. Por esta vía aumentó la financiación catalana –y también del resto de las comunidades autónomas- mediante una mayor participación en el IRPF, hasta el 30% de la recaudación, después de que el PP hubiera criticado con dureza que dicho porcentaje se instalara durante el mandato de Felipe González en el 15%. Los acuerdos supusieron asimismo la supresión del servicio militar obligatorio, y establecieron un sistema de consulta permanente y de apoyo parlamentario estable. Siempre se ha tenido por cierto que el propio Rey Juan Carlos alentó dicha colaboración, pidiendo al líder de CiU, Jordi Pujol, que facilitara la investidura de Aznar instando al entonces jefe de filas del nacionalismo catalán a propiciar los acuerdos con la frase “Jordi, no le aprietes mucho”. Luego la cooperación sobre la que se sostuvo aquella primera legislatura se fue agrietando, en especial una vez que el PP consiguió en el año 2000 hacerse con la mayoría absoluta en el Congreso. Nos interesa el análisis y el balance de nuestro invitado sobre aquella experiencia de gobierno, a la que pertenece la implicación de España en la guerra de Irak y la pérdida del poder en 2004, tras los atentados de Atocha.