El podcast de Conversaciones con José María Brunet viaja esta vez en el tiempo, para llevarnos a la segunda mitad del siglo XVIII de la mano de un ilustrado de nuestra época, sobre todo si interpretamos este adjetivo con arreglo a su primera acepción en el diccionario de la Real Academia Española (RAE), es decir, “persona culta e instruida”. Cabe añadir, para mejor descripción, algunas de las notas con que el mismo texto canónico sobre la lengua castellana acompaña esta definición, y sumar a dichas condiciones las de un ser humano “cultivado” y “civilizado”. Nuestro invitado las reúne sin duda todas ellas, sin renuncia a un moderado sentido del humor, por mor de sus títulos y cargos. Quien ha venido esta vez al estudio es el ciudadano Benigno Pendás (Barcelona, 1956), catedrático de Ciencia Política de la Universidad CEU San Pablo, y presidente de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas. El siguiente mérito es que nuestro invitado ha publicado una documentada y voluminosa biografía –son más de 500 páginas- de Gaspar Melchor de Jovellanos, ilustrado también que fue cuando serlo entrañaba más riesgos que en el presente, por aquello del poder y la influencia de las fuerzas retardatarias, que siempre las hubo y las sigue habiendo. Hablamos con Benigno Pendás de su libro, y de ahí la afirmación inicial sobre nuestro viaje. Pero nos interesa hacerlo sin despegar mucho los pies del suelo. Tratamos de abrir foco sobre la obra de Jovellanos y sus peripecias, que le llevaron a practicar un de acá para allá hasta el fin de sus días, circunstancia que aprovechó para saciar su curiosidad intelectual sobre múltiples aspectos de la realidad del país. Goya le pintó en un celebérrimo lienzo sujetándose la cabeza en el corto período de los meses en que fue ministro de Gracia y Justicia. Pero nuestro periplo tiene billete de vuelta y nos interesa también de Benigno Pendás un diagnóstico sobre los males del presente español, y sus posibles remedios, si los hubiere.