Según la Memoria de 2025 presentada por Cáritas en Castilla-La Mancha, la exclusión social en la región está aumentando y ya alcanza al 20 % de la población, lo que se traduce en una de cada cinco personas en esta situación. El sistema, según el informe de la entidad, presenta fallas estructurales, ya que tres de cada cuatro hogares en exclusión severa no son capaces de salir de ella, pese a sus esfuerzos.
El epicentro de las desigualdades radica en la vivienda. Los alquileres cada vez más elevados o inasumibles afectan al 22 % de la población en Castilla-La Mancha. El empleo precario y las trabas administrativas no ayudan a solventar estos problemas que afectan cada vez a más personas, sobre todo jóvenes y personas migrantes.
Cáritas en Castilla-La Mancha atendió en 2025 a 52.252 personas en la región, gracias a la inversión de cerca de 4.000 voluntarios y más de 9.500 socios y donantes. El total de las aportaciones ascendió a 23.494.830 euros, cantidad destinada a esta labor de acompañamiento e inserción social.
La entidad ha podido recaudar, hasta el momento, más de 250.000 euros que irán destinados a minimizar los efectos de los terremotos en Venezuela.