Una investigación del Instituto Internacional de Investigaciones Prehistóricas de Cantabria reconstruye cómo vivían nuestros antepasados durante la última glaciación
El 4 de noviembre se conmemora el aniversario de la entrada en vigor de la Constitución de la UNESCO, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura. Se trata de una institución que trabaja por la protección del patrimonio cultural y natural y en el impulso de la investigación y la educación.
Cantabria cuenta con algunos de los ejemplos más destacados de Patrimonio Mundial, como la cueva de Altamira o el conjunto arqueológico de La Garma. En este último yacimiento, los investigadores han documentado una vivienda de hace 17 mil años, con cerca de 4.000 objetos, que permite reconstruir cómo vivían los grupos de cazadores y recolectores durante la última glaciación.
En el conjunto arqueológico de La Garma trabaja, desde hace décadas, el Instituto Internacional de Investigaciones Prehistóricas de Cantabria. En Buenos días, Cantabria, hemos hablado con su director, el catedrático de Prehistoria, Pablo Arias. El IIIPC lleva a cabo un trabajo que se desarrolla con técnicas no invasivas para garantizar la conservación del yacimiento, un objetivo que forma parte de la idiosincrasia de la institución que dirige Arias y para el que ha reclamado más recursos; puesto que, a pesar del prestigio del IIIPC y la calidad y actividad de sus investigaciones, cuenta con una plantilla muy reducida y limitaciones de espacio y financiación.
Foto: EFE / Gobierno de Cantabria