En este nuevo capítulo de Locos por Canarias nos acercamos a la figura de César Manrique, el artista que entendió que el mejor lienzo era el paisaje de su tierra. Pintor, escultor, arquitecto y referente del ecologismo, regresó a Lanzarote cuando el turismo comenzaba a transformar la isla con una idea revolucionaria: demostrar que desarrollo y naturaleza podían convivir.
El recorrido nos lleva por algunas de sus creaciones más emblemáticas, como los Jameos del Agua, el Mirador del Río, el Jardín de Cactus o su casa de Tahíche, excavada entre burbujas volcánicas. También recuerda su firme defensa del territorio frente a la especulación urbanística y su papel como uno de los grandes impulsores de la identidad paisajística de Canarias.
Como en cada episodio, la música acompaña la historia y amplía el relato. Marítimo, del Toñín Corujo Quartet, nos transporta a la atmósfera de los Jameos del Agua; El talismán, de Rosana, pone voz a la sensibilidad y al compromiso con la naturaleza que marcaron toda su vida; y Raíz, del grupo Caracoles, cierra el capítulo recordando el profundo vínculo de Manrique con la esencia de Canarias.
Un episodio dedicado al hombre que transformó la lava en arte, el paisaje en patrimonio y Lanzarote en un referente mundial de integración entre cultura y naturaleza. Porque entender a César Manrique es comprender que, en Canarias, el territorio también puede ser una obra de arte.