El escritor Mariano Antolín Rato escuchó a Dylan por vez primera en 1964 cuando unos amigos malteses le pusieron, residiendo en Roma, el album Freewheelin que había aparecido en los EE UU en 1963.
Hablar con Antolín Rato sobre Dylan nos permite acercarnos al grupo inicialmente pequeño de jovenes españoles de una burguesía media y media alta que, comenzando los años sesenta, empezaron a descubrir que no sólo en París se hacía una cultura que les concernía vital e intelectualmente; en el caso de Antolín Rato, fueron los poetas y escritoresbeat su primer descubrimiento.
Quizá alter ego del propio Antoín Rato, el personaje que reparece en sus novelas, Rafael Lobo, sería el personaje de ficción de perfil más beatnik de la narrativa española. Con más de sesenta años, Lobo, calzando unas Converse"conduce su Ford Capri de 1978 sin rumbo muy cierto mientras escucha en el radiocassete del coche a Cream o Jefferson Airplane; un ejemplar del New Yorker puede amarillear abandonado en el asiento de atrás. Modernos y caros monovolúmenes ocupados por familias lo adelantan mirándolo de reojo.