Regresamos a la Feria del Libro de Madrid, en el Parque del Retiro, para despedir la temporada 2025/2026 con una conversación dedicada a las relaciones entre la poesía experimental, las artes visuales y la creación sonora. Nos acompañan los poetas Chus Arellano y Gian Pierre Codarlupo, responsables de la edición de "Deshablar. Obra poética experimental (1970-1983)", de Felipe Boso, recientemente publicada por Arrebato Libros, con un epílogo de Eduard Escoffet. Junto a ellos interviene Pep Olona, impulsor de Arrebato y coordinador de "Indómitas", el espacio de la feria que acoge libros de artista, libros objeto y otras propuestas editoriales experimentales. La investigación de Arellano y Codarlupo en el archivo de Boso, conservado desde 2011 en la Biblioteca Nacional de España, ha permitido recuperar numerosos trabajos inéditos —y reconstruir así la trayectoria— de un poeta que, especialmente desde Alemania, contribuyó decisivamente a la difusión internacional de la poesía experimental española. Nos detenemos en la materialidad de sus letras, en sus "ferroglifos" y en las variaciones de su célebre poema "Lluvia", mientras exploramos las posibilidades de una escritura que invita a ver, además de leer. Codarlupo comparte, asimismo, un fragmento de una conferencia inédita de Boso en la Universidad de Colonia, no incluida en la antología, cuyas paradojas entre hablar y saber prolongan la reflexión sobre los límites del lenguaje.
Completa nuestro diálogo el crítico de arte, comisario y profesor Pedro Alberto Cruz, autor de "Homenaje a Marinetti. La velocidad en infinitivo", quinto volumen de la Enciclopedia Chirino, coeditado por la Fundación de Arte y Pensamiento Martín Chirino y la Fundación Azcona. El libro, vinculado a la exposición que Cruz ha comisariado junto a Jesús Castaño en el Castillo de la Luz, en Las Palmas de Gran Canaria, estudia una de las series menos conocidas del escultor: sus homenajes al fundador del futurismo. Nuestro invitado analiza cómo Chirino traslada al hierro algunas propuestas de la teoría poética de Filippo Tommaso Marinetti —la ruptura de la sintaxis, el empleo del verbo en infinitivo o la liberación del sustantivo respecto del adjetivo—, distanciándose de la ideología fascista del escritor. Las resonancias entre estas investigaciones y la poesía de Boso nos permiten recordar a Marcel Duchamp, Gertrude Stein o Joan Brossa, así como preguntarnos por las divisiones disciplinares que todavía condicionan el reconocimiento de unas prácticas donde la poesía, la música y la performance se entrelazan. También abordamos la labor de las editoriales independientes y la necesidad de apoyos que hagan posible investigar, conservar y difundir estos legados.
La conversación está atravesada por diferentes audiciones, comenzando con "Fática y Chaos" (2026), de Chus Arellano, la contribución de Ars Sonora y Radio Clásica al Cumpleaños del Arte del pasado 17 de enero, con producción técnica de Mario Fernández-Velilla. Sus repeticiones y torsiones de los saludos cotidianos encuentran otras resonancias en "Los cantos rodados", de Fernando Millán, que recuperamos en la voz del propio poeta, a través de una grabación producida para el proyecto "Itinerarios del sonido". Escuchamos después "Más blanco", del dúo Barba Corsini —Eduard Escoffet, voz, y Pope, música—, una versión del poema "Espacio publicitario", de Felipe Boso, publicada en el trabajo homónimo del dúo por Finis Africae en 2018. Esta transformación de la palabra escrita en una propuesta próxima al pop contrasta con la vehemencia de "Il bombardamento di Adrianopoli", en la voz de Filippo Tommaso Marinetti: un pasaje de "Zang Tumb Tumb" (1914), surgido de su experiencia de la primera guerra balcánica. Chus Arellano interpreta, por su parte, el "Poema idealista", de Boso, cuya casa de campo se va despojando de cuanto podría delimitarla. Finalmente recuperamos "El idioma transparente" (1995), de Isidoro Valcárcel Medina, adaptación para cinco voces de "El libro transparente" (1970), producida por Radio Fontana Mix, de la Facultad de Bellas Artes de Cuenca. Sus palabras inventadas permiten imaginar otras posibilidades del lenguaje, prolongando una invitación a leer, ver y escuchar con la que nos despedimos hasta la próxima temporada.