Completamos de momento nuestro acercamiento a la soprano y la escuchamos en varias páginas, estupendamente interpretadas. Con las peculiaridades que exponemos. Nos obsequia con las siguientes: Mercé, dilette amici de Las vísperas sicilianas; salida y primera aria y La luce langue de Macbeth y Tu che la vanità, aria de Elisabetta de Don Carlo, todas ellas de Verdi. Radiamos también las dos arias de Manon Lescaut de Puccini: In quale trini morbidi y Sola, perduta e abbandonata. Andrea Noseda y Marco Armiliato en los pupitres directoriales. A efectos comparativos escuchamos también a otra soprano ilustre de nuestros días: Anghela Gheorghiu, que nos canta una melodía verdiana: In solitaria stanza, que nos anuncia el aria Tacea la notte placida de Il trovatore del compositor de Le Roncole.