Según el debate que mantuvieron en 1948 el filósofo Bertrand Russell y el sacerdote Frederick Copleston retransmitido por la BBC ambos llegaron a la siguiente idea de consenso: Dios es o sería un ser personal supremo creador del mundo y distinto del mundo. En función de lo que creas, serás teísta, ateo o agnóstico. ¿Cómo demostramos que nuestra posición es la correcta? Según explica Enric, la carga de prueba deben sostenerla teístas y ateos; los agnósticos se libran porque no están seguros de nada.
Hoy nos centramos en la argumentación del filósofo alemán Leibniz, quien defenderá la existencia de Dios a través de su llamada "teodicea", una defensa o justificación de Dios. En su teología intenta dar respuesta a esta cuestión: si Dios existe, ¿por qué permite el mal?. La única solución que Leibniz encuentra, según explica Enric F. Gel en su sección "Pensemos fuerte" es la siguiente: “Dios escoge lo mejor”. Es decir, éste ha de ser el mejor de los mundos posibles, la combinación más perfecta de seres, y es por eso que Dios lo actualiza.
¿Por qué existe el mal si Dios es bueno? Según Leibniz, porque forma parte del mejor de los mundos posibles, aunque quizás no podamos comprenderlo plenamente. Esta tesis de que vivimos en el mejor de los mundos posibles le valió a Leibniz muchas burlas y críticas, especialmente por parte de Voltaire, que lo caricaturizó en su novela "Cándido".