Quizá os sorprenda que traigamos a un programa de filosofía a un personaje de ficción. Un detective. El mejor de todos los tiempos. Daniel Tubau nos diría eso de "elemental, queridos pensadores". Sherlock Holmes, cuenta Tubau en "Skésis, atrévete a dudar", fue el precursor de muchas ciencias, como la criminalística, pero también practicó disciplinas filosóficas como la semiótica, el estudio de los signos y el significado. "Por encima de todo Holmes es un lector de signos que descubre en cualquier pequeño detalle significados que a otras personas se les escapan", relata nuestro colaborador.
Este personaje de ficción debe descubrir una realidad oculta: quién y cómo cometió el crimen. Para ello, y a partir de las apariencias, las pistas que encuentra en la escena criminal o las palabras de los implicados, unido todo ello a una capacidad de observación por encima de la media, acaba acercándose a esa verdad. Tubau aprovecha para hablarnos de tres métodos de investigación: la inducción, la deducción y la abducción. ¿Cuál crees que usa más nuestro Sherlock? Además, Tubau nos habla de los cisnes negros, del economista Nassim Nicholas Taleb, del dr. House, otro personaje de ficción, del físico cuántico John Stewart Bell y su colega extréntico Berltmann, el de un calcetín de cada color, y del experimento de la doble rendija. ¿Y todo esto es filosofía? Tendrás que descubrirlo.
Prepara tu pipa, tu lupa y recuerda aquello de que no hay que quedarse sólo con una primera intuición y que, para llegar a conclusiones certeras, necesitarás, como las IA, más y más datos.