Ágora, un tiempo para pensar Partículas, opuestos y buenas formas13/06/2026
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Junto a Empédocles, el filósofo de los cuatro elementos, el otro gran pluralista clásico es Anaxágoras de Clazómenas, un presocrático del que nos habla hoy David Hernández de la Fuente en "Retorno a Mileto". Este pensador se sitúa entre el gran filósofo siciliano y otros pluralistas posteriores como los atomistas. Anaxágoras es un filósofo entre dos mundos muy amigo de Pericles que va a considerar nacimiento y muerte como unión y separación de unas partículas eternas en las que están todas las sustancias, con predominio de una en particular.

 

Del filósofo alemán Nietzsche nos quedan por ver con detalle muchos conceptos. Hoy nos centramos. con Enric F. Gel, en "Pensemos fuerte" en uno de los principios sobre los que se asienta su pensamiento. Gel cuenta que, en 1872, Friedrich Nietzsche publica una de sus primeras obras, "El origen de la tragedia en el espíritu de la música", un ensayo que plantea una reinterpretación de la tragedia griega apelando a la fusión de dos principios, lo apolíneo y lo dionisíaco, que posteriormente regirán, de fondo, todo su pensamiento. Recordemos que Apolo era, para los griegos, el dios del Sol. Representa el orden, la racionalidad, la medida, lo equilibrado: es el dios de la civilización y la virtud. Dioniso, en cambio, es su polo opuesto: era el dios del vino, de la embriaguez, de la sexualidad, un dios del caos, la irracionalidad, el desorden, el desenfreno de las pasiones. Veremos cómo ambos principios se entrelazan y qué mensaje envía este filósofo a Sócrates y Platón.

 

Vico nos lleva a su "Ágora 3.0" para recordarnos la importancia de la amabilidad y las buenas formas como elemento fundamental para fomentar la confianza en la polis. La bondad, explica nuestro experto en ética, es una buena apuesta de futuro, puesto que ser bueno siempre compensa porque genera un entorno predecible y seguro. Cuando tratas bien al otro, dice Vico, estás invirtiendo en tu propia red de seguridad. La bondad es una apuesta ganadora porque, en los momentos de crisis, cuenta el filósofo sevillano, ser buena persona no es cumplir un mandato piadoso, es un ejercicio de lucidez. Si os gustó "¡Qué bello es vivir!", escuchad el pódcast porque Vico os sacará una amable lagrimita.

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