Abrimos las puertas del ágora en compañía de David Hernández de la Fuente y su sección "Retorno a Mileto" en la que hoy analiza cómo muchos filósofos presocráticos se dedicaron a la Teología y además intentaron explicar la realidad como una especie de lucha de opuestos, el llamado dualismo. Varias son las escuelas de pensamiento filosófico o religioso que han postulado la existencia de dos principios opuestos y complementarios de la realidad. Hoy fijamos la mirada en el pluralista Empédocles, el pensador que habló del agua, aire, tierra y fuego como los cuatro elementos de la naturaleza. Unos elementos que -según su visión- estarían movidos por dos causas motrices: la fuerza creadora y la destructora, el amor y la lucha, llamadas a veces Philia y Neikos, o Afrodita y Odio. El amor es la fuerza que impulsa a la mezcla de uno y otro elemento y la lucha, por el contrario, conduce a la separación, en un movimiento circular que va formando las criaturas de este mundo en una sucesión rotatoria.
Seguimos con Vico, quien en su sección "Ágora 3.0" plantea si es justo analizar el pasado según la mirada y la moral del presente. El filósofo sevillano habla de que lo que él denomina presentismo histórico, define lo que para él son los "colonizadores del tiempo" y los "idiotas cronológicos". Si la confianza es el pegamento social, la historia -explica Vico- es el registro de cómo ese pegamento se ha ido fabricando. El presentismo disuelve ese registro. Al "cancelar" personajes o momentos porque no pasan nuestro filtro actual, explica el experto en Ética, perdemos la oportunidad de aprender de sus errores y aciertos.
Cierra el programa María Gómez, quien en "Diálogos internos" nos trae un concepto muy actual, la Arquitectura de la Soledad, que explicaría cómo el entorno urbano en el que nos movemos puede llegar a condicionar la sensación de soledad no deseada en las grandes ciudades. Gómez recoge el pensamiento del filósofo Henri Lebfevre en su obra "El derecho a la ciudad". Hablamos de gobiernos que han tratado la soledad como epidemia, de la llamada arquitectura hostil y del urbanismo táctico.