La inteligencia artificial ya forma parte de aplicaciones tan cotidianas como WhatsApp, pero su integración plantea importantes desafíos donde el mayor riesgo no está en la tecnología, sino en los propios usuarios. La confianza que genera conversar con un asistente integrado en una app de mensajería hace que muchas personas compartan datos personales o información sensible sin ser conscientes de las consecuencias. Aunque estas herramientas mejoren la productividad, también pueden favorecer a la aceleración de la desinformación, el fraude o la exposición de información confidencial si no se utilizan con sentido y una adecuada educación digital. Sobre ello hablamos con Ignasi Nogués, Chief Growth Officer de la empresa Qualiteasy Internet Solutions.
Además, conocemos el último descubrimiento de un equipo del CSIC coliderado por el Instituto de Biomedicina de Valencia, que ha implementado la lectura larga del genoma para derribar las "zonas ciegas" de la bacteria que causa la tuberculosis.