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El 8 de abril de 2003, la historia del periodismo quedó marcada por el fuego en Bagdad. En apenas tres horas, el ejército de Estados Unidos atacó tres sedes de la prensa internacional y acabó con la vida de tres reporteros. Entre ellos, el camarógrafo español José Couso. 

Olga Rodríguez, periodista y testigo directo de aquel ataque al Hotel Palestina, asegura que desde el primer momento pensó que había una intencionalidad en el ataque porque estaban en una zona donde no había batalla. Era una zona protegida por el derecho internacional, la sede de la prensa internacional en Bagdad. Según cuenta, se sabía que era donde vivían los periodistas de muchísimas nacionalidades.

El Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) ha avalado el archivo por la Justicia española de la causa por la muerte en Bagdad del cámara de televisión José Manuel Couso, por los disparos de militares estadounidenses durante la invasión de Irak en 2003. En 24 horas de RNE, David Couso, hermano de José Couso y portavoz de la familia, ha afirmado que esperaban esta resolución ante lo que consideran un juicio injusto y falso. "A día de hoy dependiendo de quién te dispare, si es EE.UU. o Israel no tendrás justicia […] La vía legal es el dinero y nosotros lo que queremos es justicia", ha reivindicado Couso.

También ha contado como se ha sentido la familia durante todo este proceso: "El trato de todos los gobiernos que ha habido ha sido nefasto desde el principio: mentiras, traiciones y nos han dejado abandonados. Nunca hemos tenido un respaldo".

David Couso ha explicado que en todas las casas penales hay dinero en juego, pero ha recalcado que eso no es lo que buscan. "De cara a la profesión del periodismo es un mensaje muy peligroso que no se pueda juzgar un crimen de guerra", ha advertido el portavoz de la familia.

Se cumplen 20 años del asesinato del reportero gráfico José Couso en Bagdad. Fue víctima de un misil de EE.UU. que cayó en el hotel que alojaba a la prensa internacional. Un día antes moría el periodista Julio Anguita Parrado, en un ataque iraquí contra el ejército estadounidense. Ambos cubrían la guerra de Irak. Dos décadas después, la familia de Couso sigue pidiendo justicia.

FOTO: El tío de José Couso, Rafa Permuy, junto a un panel informatiavo durante un homenaje al cámara José Couso, en Ferrol. EUROPA PRESS

Hablamos con el presidente de Reporteros Sin FronterasAlfonso Bauluz, en el 20º aniversario de la muerte los periodistas Julio Anguita Parrado José Couso en Irak. El primero fue alcanzado por un misil iraquí y el segundo falleció por el disparo de un tanque estadounidense al hotel en el que trabajaban los periodistas.

Este 8 de abril se cumplen casi dos décadas del asesinato de José Couso,  el cámara y reportero al que mató el ejército estadounidense con un proyectil dirigido al hotel donde se alojaba en Irak, durante la guerra, en 2003. En Por tres razones hablamos de la obra El fuego amigo que se estrena en Teatro del Barrio y que busca las explicaciones que nunca se dieron sobre la muerte del reportero.

La obra está representada por la compañía Vuelta de Tuerca y su director y guionista,  Juanma Romero,  nos habla de cómo han desarrollado la escenografía. Asimismo, David Couso,  hermano del que fuera reportero gráfico, nos habla de las campañas que han desarrollado durante los últimos casi 20 años para pedir justicia por el asesinato del cámara.

La Audiencia Nacional ha condenado al Estado a indemnizar con 182.000 euros a la mujer y a los hijos del cámara de televisión José Couso por omisión de protección diplomática. Según la sentencia, la administración española se limitó a "recibir y aceptar las explicaciones" de Estados Unidos de que el ataque que acabó con la vida del reportero.

El fuego estadounidense mató al cámara de televisión, José Couso, en el hotel "Palestina" de Bagdad mientras cubría para Telecinco la guerra de Irak en 2003. Ahora la Audiencia Nacional ha ordenado al estado español indemnizar con más de 180.000 euros a la viuda y los dos hijos de Couso por no aplicar el derecho internacional para tratar de obtener la reparación por parte del estado que comete el ilícito internacional. La sala de lo contencioso administrativo critica la actitud pasiva de las sucesivas administraciones en relación a su obligación de dispensa de protección a su nacional y afirma que el estado español se limitó a recibir y aceptar las explicaciones de la administración estadounidense que consideró la muerte de Couso un "lamentable accidente. Los magistrados destacan que también estaba en juego la libertad de información que también obliga al Estado a dispensar la protección diplomática.