'Color azabache', de Duyén Díaz Avelino: un cuento sobre acoso racista en las aulas
- La joven autora publica una historia basada en el bullying que sufrió en el colegio con la intención de ayudar a otros niños
- Tercer premio del concurso literario BELO 2025 de la Fundación EuropaMundo
El acoso escolar o bullying -en su término anglosajón- afecta duramente a menores con rasgos físicos diferentes y sigue existiendo en su modalidad racista, una de las más crueles. Lo sabe bien Duyén Díaz Avelino, una niña de trece años, que vive a caballo entre Madrid y su pueblo cacereño, Salorino. Acaba de publicar la historia del hostigamiento que ella sufrió en el colegio y de cómo sanó de ello en formato cuento, bajo el título 'Color Azabache'.
Como Ming, la protagonista de su relato, Duyén Díaz fue adoptada siendo muy pequeña en Vietnam. Estudia en la capital española y asegura tener recuerdos de juegos y felicidad de sus primeras etapas educativas, en Infantil, pero que, al llegar a Primaria, llegaron las ofensas. Algunos niños y compañeras de clase empezaron a dirigirse a ella en tono despectivo, insultándola y equiparando su adopción con un supuesto abandono del que la culpaban a ella y calificando de "mierda" (sic.) el tono más oscuro de su piel.
"Lo más fuerte creo que fue entre quinto y sexto de Primaria, que ya empezaron a meterse con mis rasgos", nos cuenta la joven autora. "Me insultaban, me decían color caca o con los ojos de color caca", añade con un sinónimo por pudor.
"Una sensación de que... quieres desaparecer"
Las burlas, cuenta Díez Avelino a TVE, comenzaron cuando Duyén tenía 10 años, precisamente de quien consideraba su amiga inseparable en clase y a la que, por tanto, sus progenitores fomentaron que frecuentara también fuera de las aulas.
En unas edades claves para la formación de la personalidad y coincidiendo con una situación familiar difícil, que obligaba a su madre a pasar largas temporadas en el pueblo familiar en Extremadura, la rutina escolar se le hizo cuesta arriba a Duyén: "te hace como una sensación de que eres pequeña y que quieres desaparecer".
Se lo contó a su padre y, en familia, dieron la voz de alarma en el colegio, que al parecer abrió los protocolos de vigilancia, pero no fue mucho más allá en las medidas para evitar esta situación. También hablaron con los padres de los agresores y tomaron distancia para proteger a Duyén.
Además, Duyén empezó a ir a terapia con una psicóloga, de quien nos habla como su amiga María: "me ayudó a contar mi historia y a sacarlo, y a hablar de lo que me había ocurrido". Así nació 'Color Azabache', un trabajo terapéutico, en forma de cuento, en el que resume lo ocurrido, el golpe emocional y el cambio de prisma que le permite disfrutar de nuevos amigos ahora tras su paso al instituto.
El título del ejemplar viene precisamente de la frase curativa de su madre para consolarla tras los insultos, diciéndole a Duyén que sus ojos son de color azabache. Y está publicado el bajo pseudónimo de Ming, el mismo nombre que la niña del cuento.
Un cuento "para ayudar a los niños"
Para Duyén, publicar su historia tiene un único objetivo: "ayudar a los niños" porque, a su juicio "hay muchos que no son capaces de hablar con sus padres o comunicar que están sufriendo bullying". Y es que ha aprendido que "hablar ayuda, que no pasa nada por ser diferente porque, si fuéramos todos iguales, sería un poco más soso el mundo".
'Color Azabache' ha recibido el tercer premio de la categoría 24 del Concurso BELO (Brillando En La Oscuridad) de la Fundación Europamundo, algo que a Duyén le hizo darse cuenta de que "pues igual lo que me ha pasado es importante".
El mensaje de Duyén para quienes sufren acoso escolar es "que lo cuenten. Con alguien de confianza, no hace falta que sea su padre, que sea su amiga o su hermana, yo qué sé, o su tutor, alguien, ¡un adulto!".