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El instituto que respira inteligencia artificial sin conectarse a internet

  • El IES Dr. Lluís Simarro es uno de los tres centros de Excelencia en Big Data e Inteligencia Artificial que hay en España
  • Tienen un minicentro de datos propio, con herramientas de IA para enseñanza, ciberseguridad y recursos energéticos
El IES Lluís Simarro es un centro de excelencia en Big Data e Inteligencia Artificial
El IES Lluís Simarro es un centro de excelencia en Big Data e Inteligencia Artificial 5
Manuel González
Manuel González

A Edu Torregrosa le gustaría que de su centro saliese una startup, que sus alumnos fuesen capaces de convertir una idea en un producto. Da clases de programación en el grado de Desarrollo de Aplicaciones Multiplataforma. Desde el boom de la inteligencia artificial generativa, tanto su forma de dar clase como las materias impartidas han dado un vuelco radical. “Estoy con ellos ocho horas a la semana. Un equipo de cinco personas podría darle forma a un producto que pueda interesar a posibles clientes. Me gustaría que ellos lo vean”. Son palabras que dejan claro el convencimiento de este profesor en el potencial de la IA, tecnología que ha convertido al instituto público donde da clase, el IES Dr. Lluís Simarro (Xàtiva, Valencia), en un centro inteligente. Tiene el Sello de Excelencia Europeo en Big Data e Inteligencia Artificial. En España solo hay tres con esta distinción.

En este instituto hay 1.800 alumnos, 200 profesores y 600 ordenadores. “La excelencia es como una especie de beca a la que te presentas a nivel nacional. Es un proyecto a tres años. Nosotros la conseguimos al tercer intento. El primer año recibimos un millón de euros para desarrollar el proyecto”, explica Torregrosa por videollamada a RTVE Noticias. El centro ha construido una infraestructura propia para utilizar la inteligencia artificial en local, sin que alumnos ni profesores se conecten a internet mientras están en el recinto. Además, la ayuda les ha permitido crear un asistente educativo, desarrollar un sistema de ciberseguridad avanzado y mejorar la gestión energética de las instalaciones. El objetivo es ser un referente para otros institutos y demostrar que la IA puede ser un motor de cambio positivo en la enseñanza y todo lo que la rodea.

El instituto inteligente que funciona de forma independiente

Torregrosa ha sido el responsable de poner en marcha la plataforma de inteligencia artificial. La dotación económica de la beca ha permitido una gran inversión en un CPD, las siglas de Centro de Procesamiento de Datos. Es el espacio que alberga los servidores y equipos informáticos donde se almacena y procesa la información. En el IES Dr. Lluís Simarro también se ejecuta la inteligencia artificial, principalmente modelos de pesos abiertos como Gemma y Qwen que cualquiera puede descargar y ejecutar en ordenadores propios. “Alberto (Aparicio), que se encarga de la ciberseguridad, también lo ha hecho de las redes, de cómo se ha cableado todo esto, de la infraestructura de red, y de que llegue a todos los alumnos, profesores y ordenadores del centro”, remarca Torregrosa. “Supuso hacer una previsión de uso, de ancho de banda. Necesitábamos un hardware potente que gestionase el uso cotidiano de la red”, comenta Alberto Aparicio, ingeniero informático, que imparte clases en el curso de especialización de IA y Big Data del centro.

Ese entramado de cables, servidores y equipos informáticos hace posible que se ejecuten modelos de inteligencia artificial en las instalaciones donde hay una plataforma con diferentes herramientas. Algunas permiten conversar con un asistente para consultar información o materiales para preparar las clases. “Lo que hemos hecho de momento es, en el departamento de informática, reunir todo lo que tenemos, que hemos recopilado durante años, exámenes, absolutamente todo”, puntualiza Torregrosa. También se pueden resumir documentos, convertir texto en voz y generar vídeos educativos, con distintos grados de desarrollo.

El corazón de la iniciativa es el minicentro de datos que han montado, y que lleva un curso escolar funcionando, “esto avanza más rápido de lo que podemos asimilar”, afirma Torregrosa en referencia a cómo ha evolucionado el instituto inteligente en los últimos doce meses. Para sus impulsores, sí o sí hay que conservar el control sobre la información con la que trabajan, especialmente cuando son datos sensibles sobre los estudiantes. “Todo se queda en el centro y no sale. Eso implica que los modelos de IA corren en local”, equipos que les permiten experimentar sin pagar por cada consulta. Puedes quemar tokens (unidad de texto que procesa la IA en cada consulta y respuesta) probando lo que te dé la gana. La usas sin límites”, puntualiza Torregrosa, para el que “es como un laboratorio que te permite crear productos muy útiles”.

Plataforma de IA del IES Dr. Lluis Simarro

Plataforma de IA del IES Dr.Lluis Simarro

De la corrección de exámenes a resúmenes en tiempo real

Para Torregrosa, la inteligencia artificial ha transformado su día a día como docente. Además de dar clase, también dedica parte de su tiempo libre a divulgar el uso de esta tecnología, en la que los alumnos llevan ventaja, “van por delante en su uso. La utilizan para todo. Veo las estadísticas de tokens quemados y los estudiantes los utilizan mucho más que los profesores. Y eso que solo pueden acceder a la IA del centro cuando están en clase y el profesorado la tiene disponible todo el día”. Él ya la integra en sus clases. Cuando entra en el aula, activa el micro, imparte la materia y, posteriormente, la IA resume lo que ha contado, realizando un resumen que está a disposición del alumnado prácticamente al momento.

El gran cambio lo ha notado en la corrección de exámenes de la asignatura de Programación, especialmente complejos porque un mismo problema puede tener varias soluciones. Hay que analizar el código escrito por cada estudiante (que puede estar repartido en varios archivos) para entender cómo ha elaborado la respuesta al problema. “Puedo corregir un examen de programación superbién. Señalar los errores e indicar la optimización del código, pero te estoy hablando de horas para un solo examen”. Para optimizar esa tarea, ha entrenado a la herramienta de IA del profesorado con material de referencia y unos criterios de evaluación, que analizan las respuestas de cada alumno. “Cuando veo la corrección con las instrucciones que le he dado, reconozco que corrige mejor que yo, con más detalle”.

Monitorización de la ciberseguridad del IES Dr. Lluís Simarro

Monitorización de la ciberseguridad del IES Dr. Lluís Simarro

“Incluso en el departamento de Informática hay gente más reacia al tema de la inteligencia artificial. Al final, la realidad se va a imponer y quien no se quiera adaptar, lo va a atropellar", afirma tajantemente Torregrosa hacia aquellos profesores que ven con recelo el impacto de la IA en la educación. “Es un cambio drástico, un punto de inflexión. El que no lo quiera ver, pues supongo que pasará como todo”, añade Alberto Aparicio. Lo más inmediato es abrir las herramientas al conjunto del profesorado, “si doscientos profesores vamos nutriendo de datos a la inteligencia artificial, esta será cada vez mejor”, asegura Torregrosa, al que le gustaría que se llegaran a desarrollar asistentes que se adapten a las necesidades de cada alumno.

Fachada del IES Dr. Lluís Simarro

Fachada del IES Dr. Lluís Simarro

Entorno de ciberseguridad inteligente

AI Secure Campus es otro de los proyectos que se ha puesto en marcha en el IES Lluis Sinarro gracias a la ayuda económica como centro de excelencia. Un sistema que recoge toda la información que circula por la red y los ordenadores del instituto y genera alertas de actividades sospechosas. La inteligencia artificial interpreta esos avisos, y se le puede preguntar qué ha ocurrido o qué habría que revisar, “lo que nos da es una facilidad para saber lo que está sucediendo en nuestra red. Nos da una visión completa, pero que hace necesario tener un conocimiento avanzado”. El siguiente paso, según Alberto Aparicio, es automatizar determinadas acciones como, por ejemplo, “crear un filtro de cortafuegos para restringir el acceso a una parte de internet”.

Llegar a esta infraestructura ha sido todo un aprendizaje para Aparicio: “Hemos tenido que hacer previsiones de uso, de banda ancha, del control de cada una de las aulas. Si tanto alumnos como profesores van a usar las herramientas de IA, sin que se pierda conexión, tiene que ser un sistema seguro”, afirma el responsable de ciberseguridad.

Centro de Procesamiento de Datos del IES Dr. Lluís Simarro

Centro de Procesamiento de Datos del IES Dr. Lluís Simarro

Eficiencia energética para anticipar las necesidades del edificio

La tercera pata de este proyecto se llama Centinela+, y no tiene nada que ver con lo contado hasta ahora, pero afecta directamente a las instalaciones. En el instituto se han colocado sensores que recogen información sobre temperatura, humedad, calidad del aire, luminosidad, ocupación y consumo energético. Estos datos sirven para anticiparse a las necesidades del edificio y desarrollar aplicaciones para un uso más eficiente de la energía. “Xàtiva es una ciudad donde hace muchísimo calor y es importante para nosotros tener la temperatura controlada”, recordaba hace unos meses Edu Torregrosa en la sesión de cierre de la Semana de la Informática del centro.

“Pongamos un ejemplo: imagina que en el salón de actos tenemos una reunión. Cuando se produce, hay un pico de consumo energético. El agente de optimización, sabiendo que va a tener lugar ese encuentro, puede decidir precalentar el aula y no tener ese pico de consumo”. Son palabras de José Ramón Cebolla, responsable del sistema Centinela+.

Proyecto de plataforma de IA del IES Dr. Lluís Simarro

Proyecto de plataforma de IA del IES Dr. Lluís Simarro

Esos datos energéticos también pueden cumplir una función educativa. Los estudiantes pueden analizarlos y desarrollar, mediante inteligencia artificial, poner a prueba sus propuestas. De esta forma, el alumnado recoge información, la prepara, entrena un modelo de IA y observa cómo puede afectar su propuesta a la sostenibilidad del instituto.

“Lo que nosotros queremos es trasladar esta visión y que se conozca para que otros centros hagan lo mismo”, concluye Torregrosa. El proyecto de excelencia acaba de comenzar su segundo año de los tres previstos. No se atreve a vaticinar por dónde irán los tiros de la inteligencia artificial para entonces, pero tiene claro que el cambio es para bien, “soy muy optimista. Esta revolución nos va a hacer vivir mejor, nuestros hijos van a vivir mucho mejor gracias a la IA. Les va a facilitar mucho las cosas”. Mientras hay expertos que alertan de los posibles efectos negativos de la inteligencia artificial en la educación, el IES Dr. Lluís Simarro es un ejemplo de los beneficios que puede aportar al sistema educativo.