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Los orígenes del tercer Flash en una de las mejores etapas del personaje, la del guionista Mark Waid

  • Comienza la publicación en tomos de esta serie que muestra la evolución del héroe
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Ilustración de cómic con Jay Garrick, Wally West y Barry Allen corriendo a supervelocidad en un entorno urbano difuminado, destacando sus trajes y el efecto de la velocidad.
Detalle de una portada de 'The Flash de Mark Waid'

Actualmente cuesta presenciar los primeros pasos de un superhéroe porque la mayoría de los personajes de Marvel y DC tienen décadas de historia. Por eso os recomendamos el primer tomo de la serie The Flash de Mark Waid (Panini/SD), que recuperará las aventuras del velocista escarlata (Wally West) escritas por Mark Waid, uno de los mejores guionistas de Marvel y DC que todavía sigue en plena forma con títulos como Batman y Robin año uno o La historia del Universo DC. Unos cómics que, además fueron de los primeros que escribió el guionista y donde vemos su rápida evolución.

Un cómic que se publicó poco después de las famosas Crisis en Tierras Infinitas, que remodelaron el Universo DC y donde moría el segundo y anterior Flash (Barry Allen). Este nuevo Flash, Wally West, es sobrino de Iris, la mujer de Barry Allen, y estaba visitando a este cuando, increíblemente, se produjo un accidente similar al que dio sus poderes de velocista a Allen. Al principio, Wally se llamó Kid Flash y tuvo una carrera como superhéroe adolescente al lado de Allen, pero tras la muerte de este (como veremos en este tomo), Wally decidió honrar a Barry Allen adoptando el nombre y el traje de Flash.

Portada del número especial por el cincuenta aniversario de The Flash, dibujada por Joe Kubert

Este volumen incluye el primer trabajo de Waid como guionista de Flash, un especial por el 50 aniversario del personaje que estaba protagonizado por los tres Flash (Jay Garrick, Barry Allen y Wally West) por lo que es la introducción ideal al universo de los velocistas escarlatas y sirve para que podáis distinguirlos. Además, el tomo incluye los números 62-70 de la serie regular del personaje, los anuales 4 y 5 y dos números de Green Lantern (30 y 31) que forman parte de un crossover de ambos personajes en el que se enfrentan a Gorila Grood, un enorme e inteligente primate que es uno de los peores enemigos de los velocistas.

Destacar también los otros guionistas y los dibujantes que acompañan a Mark Waid en este volumen, como Gerard Jones, Grant Miehm, Joe Rubinstein, Travis Charest, Ty Templeton, Jose Marzan Jr., Mike Sellers o Irv Novick. Aunque el más destacado es Greg Laroque, que se ocupó de los lápices de los primeros números de la serie. Y tenemos que destacar las páginas dibujadas por Carmine Infantino, porque es uno de los artistas más importantes en la historia del personaje (imposible olvidar la aventura El Flash de dos mundos, que reunió a los dos primeros Flash con lápices de Infantino).

Un tomo ideal para cualquiera que quiera introducirse en el mundo de Flash y para los que sigan sus aventuras desde hace años.

Viñeta de 'The Flash' dibujada por Greg Laroque

Un personaje que se enfrentaba a la cancelación

Como nos recuerda Mark Waid en su interesante introducción, los cómics incluidos en este volumen se publicaron poco después de la cancelación de la serie The Flash (1990-1991), la primera dedicada al personaje y protagonizada por John Wesley Shipp, que también interpretaría al padre de Barry Allen en la más reciente serie de 2014. Mientras se emitió la serie, los cómics del velocista subieron en ventas, pero en cuanto esta terminó la serie entró en una profunda crisis y estuvo a punto de ser cancelada.

De hecho, si Mark Waid recibió el encargo de realizar los guiones fue porque los editores ya daban por hecho esa cancelación y les daba un poco igual. Pero en apenas unos números Waid demostró que era el guionista ideal para devolver al velocista a la grandeza.

Página de 'The Flash' dibujada por Greg Laroque

Waid decidió empezar por el principio, con la que hoy está considerada una de las aventuras más importantes de Flash: Nacido para correr, en la que narraba los orígenes del personaje y su relación de alumno-maestro con Barry Allen antes de su muerte (aunque años después descubriríamos que no estaba realmente muerto, pero eso es otra historia). La emoción que Flash sentía al correr era tan intensa que incluso le dolía físicamente el corazón, en una bonita metáfora de lo que sentía tras la muerte de su maestro.

"Nos centramos tanto en la exploración emocional como en la aventura -confiesa Waid en la introducción-. En cómo habría sido para Wally, siendo un niño, recibir el poder de la supervelocidad y convertirse en el protegido de su ídolo (...) Al principio me costó encontrar la voz de Wally, pero en cuanto comprendí lo que teníamos en común (los dos habíamos éramos fans que habían acabado convirtiéndose en profesionales del trabajo que más amaban en el mundo) todo surgió de forma natural. De hecho, bromeábamos a menudo diciendo que, más que crear una nueva voz nueva para Wally simplemente le había dado la mía y utilizaba al personaje para resolver mis propios conflictos personales".

Página de 'The Flash' dibujada por Greg Laroque

"Nunca me interesó la violencia sombría"

Una cosa que diferencia a este cómic de otros éxitos de los noventa, es que es mucho más luminoso que lo que se estilaba entonces, después del éxito de The Watchmen o Batman: The Dark Knight Returns. "

Para mí -asegura Waid en la introducción-, Wally era un alter ego que me ayudaba a abrirme camino profesionalmente mientras ambos luchábamos contra la corriente dominante de la industria del cómic. Los cómics de los noventa habían entrado en una era de violencia sombría y carente de humor y eso no me interesó nunca como escritor (...) Lo único que quería era contar historias modernas sobre esperanza y optimismo; sobre un joven que lucha por mantenerse fiel a un conjunto de ideales heróicos heredados de una generación anterior y que, a finales del Siglo XX, resultaban casi imposibles de seguir.

En fin, un cómic divertido y emocionante sobre el legado, sobre los ideales de los superhéroes... y en el que también tienen cabida temas sociales. Un clásico de los 90 que sigue resultando emocionante en nuestros días. Esperamos con ansía los próximos volúmenes de la serie.

Portada del primer tomo de 'The Flash de Mark Waid'