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El trabajo invisible de la UCRIF contra la trata: "Los pisos dan una clandestinidad que dificulta nuestra labor"

  • Un equipo de RTVE entra en la Unidad Central de Redes de Inmigración Ilegal y Falsedades Documentales
  • Operaciones recientes como 'Matacanes' y 'Cábila' han liberado a víctimas de trata en Castilla y León
El trabajo invisible de la UCRIF contra la trata: "Los pisos dan una clandestinidad que dificulta nuestra labor"

En Castilla y León opera desde la sombra la Unidad Central de Redes de Inmigración Ilegal y Falsedades Documentales (UCRIF). Con sede en Valladolid e integrada por tan solo cinco agentes que trabajan estrictamente de paisano para preservar su identidad, esta unidad policial especializada es la encargada de desmantelar las redes de explotación sexual en la comunidad.

De los clubes a los pisos privados: una red oculta

El modus operandi de la explotación sexual ha mutado drásticamente en los últimos años. Si bien los tradicionales prostíbulos mantenían una presencia visible, la pandemia de la COVID-19 en 2020 desplazó gran parte de la prostitución a viviendas particulares. Este cambio de escenario supone un muro añadido para las labores de investigación policial.

“El fenómeno de los pisos da una clandestinidad que favorece que pueda haber víctimas de explotación“

" El fenómeno de los pisos da una clandestinidad que favorece que pueda haber víctimas de explotación sexual y a nosotros nos dificulta nuestra labor porque los clubes están publicitados, están abiertos a cualquiera, pero los pisos no", explica Rocío Rodríguez, inspectora jefa de la UCRIF de Valladolid.

Para sortear este muro, los agentes rastrean de forma continua el entorno digital. "Ahora mismo estamos monitorizando varias páginas web que ofrecen servicios sexuales para buscar posibles víctimas de explotación sexual” Los agentes pueden localizar nuevas víctimas fijándose en algunas claves como “anuncios similares, para ver si ponen el anuncio ellas o puede ser alguien que las explote", detalla uno de los inspectores de la unidad, cuyo nombre preservamos para no poner en peligro ninguna de las operaciones abiertas.

Esta labor preventiva y de rastreo se acompasa con la comprobación de avisos sobre el terreno.

Los equipos de la UCRIF deben comprobar cualquier denuncia sobre posibles pisos donde se ejerce la prostitución para detectar víctimas de trata

Un equipo de Televisión Española acompaña a dos agentes de paisano en una de sus salidas tras recibir una alerta. "Ha entrado una denuncia por posible trata", y tienen que ir para "comprobar si hay algún tipo de víctima de explotación sexual", explican desde el interior del vehículo policial antes de llamar a la puerta.

Para localizar estos pisos es fundamental la colaboración ciudadana. Una llamada anónima de un vecino puede poner en la pista a los agentes para localizar un piso clandestino donde se ejerce la prostitución y donde puede haber víctimas de explotación sexual.

El muro del miedo y la coacción del proxeneta: "No se va a expulsar a nadie"

Una vez dentro del domicilio o del local, el contacto con las afectadas se topa con una barrera psicológica muy compleja, alimentada directamente por las amenazas de los explotadores. Romper esa mordaza exige paciencia, empatía y una labor pedagógica constante por parte de los efectivos policiales, que recuerdan operaciones de gran calado en la región como la Operación Cábila, donde se liberó a 13 mujeres explotadas bajo amenazas de santería en Valladolid, o la más reciente Operación Matacanes, con otras dos mujeres rescatadas y once detenidos.

La Policía Nacional liberó a 13 mujeres en la Operación Cábila

"Es muy difícil que admitan en el momento que son víctimas de trata porque normalmente cuando vamos está el proxeneta cerca, así que les dejamos alguna tarjeta o forma de contacto", señala la inspectora jefa, Rocío Rodríguez. El principal temor con el que juegan las mafias es la situación administrativa irregular de las mujeres: "Tienen miedo porque los proxenetas las dicen que si están ilegales las vamos a deportar y no es cierto. No se va a expulsar a nadie de aquí, lo que vamos a hacer es todo lo que esté en nuestra mano por poder ayudarlas", sentencia.

Gracias a estas actuaciones, la Policía Nacional logró liberar el año pasado a un total de 22 mujeres víctimas de explotación sexual en el conjunto de Castilla y León.

Canales de ayuda y colaboración ciudadana:

Si sospechas de una situación de trata o necesitas pedir auxilio, la Policía Nacional cuenta con vías de contacto confidenciales y directas:

• Correo electrónico: trata@policia.es

• Teléfono gratuito y confidencial: 900 105 090