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Chocolate con aceite de oliva en Jaén ¿qué aporta el AOVE al dulce y amargo del cacao?

  • La empresa de aceites Verde Íbero, ubicada en Peal de Becerro, trabaja con esta mezcla
  • Produce cuatro tipos de chocolate con cuatro variedades distintas de aceite de oliva
Aceite de oliva y chocolate, una mezcla exótica de sábores
ADRIÁN HERRERO MATEOS / JAVIER DÍAZ MURIANA

El chocolate es uno de los dulces por excelencia. Es difícil encontrar a alguien a quien no le guste este alimento, que durante siglos han encontrado distintos socios en forma de ingredientes. En la provincia de Jaén, concretamente en la localidad de Peal de Becerro, la empresa Verde Íbero ha combinado el chocolate con el producto por excelencia en esta tierra: el aceite de oliva virgen extra.

"Se nos ocurrió la idea de mezclar lo que tantos años nuestros antepasados han estado aquí en esta tierra labrando y hacer algo diferente. Se nos ocurrió hacer el chocolate con aceite de oliva", confiesa Fran Martín, copropietario del negocio. Esta mezcla cobra especial sentido con la variedad Picual. "Sus atributos son picor y amargor y, al mezclarlo con un poco del dulce que es el chocolate, hemos sacado un chocolate que está muy rico", añade.

La empresa fabrica cuatro variedades de chocolate con cuatro tipos de aceite diferente. Todas ellas, además, aderezadas por ingredientes distintos: chocolate con pistacho con aceite Frantoio, chocolate con leche con aceite Picual, chocolate de pétalos con violeta con aceite Royal y chocolate negro con aceite Arbequina.

"Cada tipo de chocolate está hecho con tipos de aceite diferente para que cada chocolate tenga unos matices diferentes", explica Fran Martín. "Se venden todos, a la gente le ha gustado mucho. El más diferente es el de pétalos de violeta, a la gente le da curiosidad y por eso es el más vendido", reconoce.

El salto del aceite de la bollería al chocolate

El aceite de oliva ha estado presente en la repostería durante muchos años y su paso al chocolate es más reciente. "El aceite de oliva en la repostería y los postres viene de hace muchísimos años, es tradicional, pero no estaba abierto al mundo, es algo muy local", argumenta el copropietario de Verde Íbero, que considera el cambio muy positivo para el sector y también para su empresa, ya que el chocolate es un producto más fácil de distribuir. "Pasamos de la bollería a los chocolates. Esto era una cuestión de tiempo que sucediese. Esto sí que nos permite hacer nuestros packs degustación que podemos enviar a cualquier punto de España", asegura.

La presencia del aceite en el chocolate no parece que vaya a ser la única innovación. "Creo que va a ser un mundo que va a ir a más que no se va a quedar aquí. La gente cada vez demanda más productos peculiares y yo creo que esto no se va a quedar en el chocolate. Van a aparecer más cosas en el futuro y todas relacionadas con el aceite de oliva, que tan buen o es para nuestra salud", reconoce.

Con distintos ingredientes y sabores, el chocolate sigue evolucionando y sorprendiendo a los paladares.