El Racing remonta contra el Huesca para rozar el ascenso a Primera
- Los verdiblancos superan por 4-2 a un rival que se adelantó en el marcador en el minuto 4
- El triunfo reafirma el liderato racinguista con 72 puntos
La 45 está más cerca. La victoria lograda este domingo por el Racing frente al Huesca apuntala las cada vez mayores opciones de ascenso de un equipo que está mostrando un excelente nivel cuando la presión es máxima. Esto no sorprende. Los indicios eran sólidos. El hecho de haber ganado hasta el momento todos los duelos directos con los 'gallos' de la categoría demuestra que a este grupo le seduce la exigencia. La dimensión del reto es directamente proporcional a su rendimiento óptimo. Y qué mayor desafío que amarrar un salto a la élite de nuestro fútbol después de más de una década de penalidades y de dos recientes temporadas ilusionantes, pero frustradas.
Precisamente esa 'mochila' es la que provoca que el aficionado verdiblanco se abrace al fatalismo cuando las cosas se tuercen. Frente al Huesca ocurrió. El tempranero gol de Óscar Sielva, tras un acción de pizarra en un saque de esquina, despertó los fantasmas: "Otra vez nos gana un equipo en descenso...", "el 'Depor' se nos pone a un punto...", "mañana perdemos el liderato...". Pensamientos que asaltaron la mente de más de uno. Pero este Racing es diferente. Su técnico, José Alberto López, lo ha comentado más de una vez. Su equipo, cada vez que se ha caído, "se ha levantado con más fuerza". Ante el conjunto altoaragonés la reacción tardó un tiempo en llegar, en concreto el primero del partido, pero cuando hizo acto de presencia resultó inasumible para los de José Luis Oltra.
Un Racing arrollador tras el descanso
Asier Villalibre, en el primer balón que tocó tras sustituir a Maguette Gueye en el descanso; Álvaro Mantilla, al embocar un pase de fantasía de Íñigo Vicente; y un Andrés Martín que tuvo premio a su insistencia ante el marco rival, aportaron el acierto durante 20 minutos de juego brillante y ofensivo. El partido parecía cerrado pero el Huesca, tras estirarse tímidamente, encontró premio en una mano de Pablo Ramón dentro del área que el VAR estimó como castigable. Sielva batía a Simon Eriksson por segunda vez y devolvía la incertidumbre al choque.
La más que rigurosa expulsión del visitante Jesús Álvarez por una entrada sobre Damián Rodríguez parecía allanar el terreno, pero la fluidez racinguista no era la misma. Parecían dudar, debatirse entre buscar un nuevo gol o contentarse con la renta ya obtenida. Esto se tradujo en un mar de pases que no terminaban de culminarse y que, en ocasiones, permitían al Huesca aproximarse a la portería cántabra o gozar de acciones a balón parado; ya saben, aquellas en las que todo se iguala y la inferioridad numérica se diluye.
Los altoaragoneses creían. Sabían que llegar al área rival, aunque fuese a cuentagotas, podría darles rédito. El VAR les había concedido un penalti y habían reclamado otro sobre Francisco Portillo. Rescatar un punto, aunque fuera con un hombre menos, no resultaba inalcanzable, más aún cuando el árbitro Germán Cid decretaba, de manera incomprensible para todos, nada menos que doce minutos de añadido.
Jaime Mata sentencia el partido
Pero ahí apareció Jaime Mata. El delantero fue, quizá, la única persona del 'universo Racing' al que le dejó satisfecho el tiempo de prolongación. Pasado el 90 saltó al campo para ayudar con sus centímetros en la defensa del juego aéreo. Su entrada, además, resultó excepcional. Se produjo porque su compañero Manu Hernando, en la primera parte, tuvo que abandonar el terreno de juego debido a una conmoción cerebral tras chocar cabeza con cabeza con Maguette Gueye. Esta situación, permite a ambos equipos contar con una sustitución más a las cinco reglamentarias y José Alberto López la aprovechó para dar entrada al experimentado ariete madrileño.
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Más allá de su aportación ofensiva, Mata sobresalió por hacer el cuarto tanto del equipo al colocarse donde se espera a un delantero, al acecho del gol. Persiguió una cabalgada de Villalibre, cuyo disparo golpeó el larguero tras impactar la pelota el meta rival. El exinternacional español se encontró el rechace de frente y lo introdujo en la meta rival para estrenarse como goleador racinguista. Tras anotar se convirtió en el centro de la celebración: en el campo concitó la atención de todos sus compañeros, que hicieron propia su alegría por todo lo que aporta; y en la grada por la liberación que supuso el hecho de ratificar que los tres puntos se quedaban en casa.
La victoria mantiene al Racing como líder con 72 puntos. Saca cuatro al Deportivo de la Coruña y cinco a un Almería que juega este lunes contra el Mirandés. Quedan cuatro partidos para concluir el campeonato. Con dos victorias, dicen los entendidos, debería bastar para subir, pero las cuentas aquí no valen, sólo lo inmediato: "Leganés", decía José Alberto López en rueda de prensa. Pues eso. Leganés.