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El cambio climático golpea según el sexo y la clase: las mujeres sufren el doble de muertes por calor en Europa

  • Un estudio publicado en The Lancet Public Health advierte de los impactos en la salud de esta crisis en Europa
  • En el sur de España, zona cero de la crisis, hay diez días de ola de calor más ahora que en 1990

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El cambio climático, una realidad que mata

Aunque los efectos del cambio climático en la salud se hacen notar en todo el mundo con cada vez mayor intensidad, este no afecta igual a mujeres que a hombres, a pobres que a ricos, o a europeos del sur y del sorte. Un informe publicado en la revista The Lancet Public Health este lunes muestra que las muertes por calor han crecido en Europa en la última década, pero esta mortalidad es el doble en mujeres que en hombres.

Ellas también tienen más riesgo de morir por una dieta desequilibrada, mientras que el calentamiento global también tiene un fuerte componente de clase: los hogares con bajos ingresos tienen mayor probabilidad de sufrir inseguridad alimentaria y las zonas desfavorecidas se ven más expuestas a las partículas contaminantes de los incendios forestales. Así se puede leer en el estudio Lancet Countdown sobre cambio climático y salud en Europa, coordinado por dos instituciones españolas, el Barcelona Supercomputing Center - Centro Nacional de Supercomputación (BSC-CNS) y el Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal), aunque han participado más de 40 organismos europeos.

"Las poblaciones más afectadas suelen ser las menos responsables" de las emisiones que causan el calentamiento global, que a su vez "agrava las desigualdades existentes", señala este informe. Entre los colectivos más afectados están las mujeres embarazadas, los migrantes o las minorías étnicas, sexuales y de género.

Diez días más de olas de calor en el sur de España

"El cambio climático ya está causando estragos en la vida y la salud de las personas en toda Europa", ha afirmado Rachel Lowe, directora de Lancet Countdown en Europa, profesora de investigación ICREA y líder del grupo de Resiliencia en Salud Global en el Barcelona Supercomputing Center. El informe, detalla, "aporta pruebas sobre el alarmante aumento de los impactos sanitarios relacionados con el clima, incluida la mortalidad relacionada con el calor, las enfermedades infecciosas emergentes y la inseguridad alimentaria e hídrica".

Entre estos impactos se observa un aumento de la duración e intensidad de las olas de calor, que afectan especialmente a personas mayores y a niños. Los días de ola de calor han aumentado un 41% en la última década (2012-2021) comparada con la anterior (2000-2009), llegando a haber diez días más al año en el sur de España. El sur de Europa también sufre más la vulnerabilidad al calor, que ha aumentado aquí un 11% en 2022 respecto a 1990, frente a un 9% en la media europea. Otro estudio, también dirigido por el ISGlobal, halló que el calor sin precedentes del verano de 2022 estuvo relacionado con más de 60.000 muertes en Europa.

También han crecido las horas de riesgo para hacer deporte al aire libre por temperaturas elevadas, en las que se pueden sufrir infartos o golpes de calor. Estas ya no se limitan a la parte centrales del día, especialmente en el sur de Europa, y se han ido extendiendo hacia el resto de la jornada, lo que puede llevar a muchas personas a reducir o dejar su actividad física, con los riesgos para la salud que esto conlleva.

En general hay grandes diferencias entre el sur de Europa y el norte. Mientras los países meridionales se ven más afectados por las enfermedades relacionadas con el calor, por los incendios forestales, la inseguridad alimentaria, la sequía, las enfermedades transmitidas por mosquitos y la leishmaniasis, en el norte hay una mayor expansión de las bacterias Vibrio y de las garrapatas, que pueden propagar enfermedades como la enfermedad de Lyme o la encefalitis.

Europa llegaría a la neutralidad climática en 2100, 60 años más tarde de lo debido

A pesar de los avances en reducción de emisiones en Europa en los últimos años, los países siguen sin hacer los deberes en materia climática, según este informe. Los expertos del Grupo Intergubernamental de Cambio Climático de la ONU (IPCC) han señalado que el Viejo Continente debería alcanzar la neutralidad climática -que las emisiones de CO2 sean las mismas que las que se retiran de la atmósfera- en 2040 para limitar el aumento de temperatura global a 1,5 grados sobre niveles preindustriales, el umbral considerado seguro para no desatar los peores efectos del cambio climático.

Mientras, la UE se ha comprometido a llegar a este objetivo en 2050. Sin embargo, el estudio halla que al ritmo actual de emisiones este objetivo llegaría en 2100, cuando el mundo ya podría haber traspasado peligrosos umbrales climáticos. Para conseguir llegar a la neutralidad climática cuando lo recomiendan los expertos, Europa debería reducir las emisiones de su sistema energético tres veces más rápido. Además, 29 de los 53 países del continente siguen concediendo subvenciones a los combustibles fósiles, los culpables número uno del calentamiento global.

Las autoras del informe alertan de que Europa externaliza el impacto ambiental de lo que consume y produce en otros países más desfavorecidos. "El cambio climático es intrínsecamente un problema de justicia social y medioambiental", ha señalado Kim van Daalen, investigadora de Lancet Countdown en Europa, autora principal del informe e investigadora posdoctoral del Centro de Supercomputación de Barcelona.

"Los países europeos deslocalizan los impactos de nuestro consumo en la salud en otras partes del mundo, que experimentan la contaminación atmosférica local y las emisiones de gases de efecto invernadero como consecuencia de los bienes y servicios que consume Europa", ha señalado.

Por todo ello, Lowe ha asegurado que "ha llegado el momento de tomar medidas sin precedentes para limitar estos efectos negativos sobre la salud en Europa y en todo el mundo".