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Ilustración

Benjamin Lacombe homenajea a las madres y nos fascina con los espíritus japoneses

  • Ha presentado en Madrid La mejor mamá del mundo, escrito por Sébastien Perez
  • Espíritus y criaturas de Japón, donde vuelve a ilustrar relatos de Lafcadio Hearn

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Benjamin Lacombe homenajea a las madres y nos fascina con los espíritus japoneses

Ya es tradición que el ilustrador Benjamin Lacombe (París, 1982) presente sus libros ilustrados por navidad. Y en esta ocasión nos sorprende con dos: Espíritus y criaturas de Japón (Edelvives), en el que vuelve a ilustrar relatos de Lafcadio Hearn, y La mejor mamá del mundo (Lunwerg), en el que nos descubre a las mejores madres de la naturaleza ayudado por su escritor habitual, Sébastien Pérez.

“La mejor mamá del mundo”, los mil tipos de maternidad en la naturaleza

Este libro es un bello homenaje al amor maternal a través de numerosas especies animales. Lacombe nos comenta el por qué de este tributo: “He querido hacerles este homenaje porque yo vengo de una familia muy matriarcal, tengo varias hermanas y algunas han tenido hijos, y veía que sigue habiendo muchas ideas preconcebidas en torno a la maternidad”.

Portada de 'La mejor mamá del mundo'

“Por ejemplo –continua Lacombe-, cuando una mujer está ya cercana a los 40 años, “que sí se le va a pasar el arroz”, y luego, cuando tiene niños, que se tienen que hacer las cosas de una forma o de otra… Todo esto lo enmarco en un debate social que existe, por lo menos en Francia, sobre si dos hombres pueden ser padres o dos mujeres pueden ser madres… o si una mujer puede ser madre soltera”.

“Y lo enmarco también –confiesa-, dentro de mi deseo y mi reflexión interior sobre tener hijos o no. Hay mucha gente que se vale de la naturaleza para asegurar que esas paternidades o maternidades que he comentado no son naturales. Pero la verdad es que en la naturaleza hay mil tipos de maternidades. De hecho, la mayoría de las madres en la naturaleza son madres solteras, como por ejemplo los conejos. E incluso hay hembras que no quieren ser madres, como podría ser el gorrión que se ve en el libro. Y de ahí nos damos cuenta de que hay muchísimo dogma sobre qué es y que no es la maternidad”.

El escritor Sébastien Perez está de acuerdo en que lo fundamental de estos cuentos es la diversidad: “Hay muchas maneras de criar a los bebes y Lo fundamental en el mundo animal es la supervivencia y proteger a las crías de los depredadores. Cuidarles, curarles, enseñarles a integrarse en su entorno. La idea de este libro es aprender de todos estos tipos de maternidad y compararlos, porque, al final, todos esos ejemplos animales reflejan los distintos tipos de maternidad humana, los distintos tipos de madres que puede haber. Por ejemplo, la osa es muy protectora, pero luego pero luego hay muchos otros tipos de maternidad más estricta, más amorosa, más distante”.

Ilustración de 'La mejor mamá del mundo'

“No hemos querido humanizar a los animales”

Muchos artistas humanizan a los animales, algo que no ha querido hacer Lacombe en estas ilustraciones: “Ese es un tema muy interesante porque en la mayoría de los libros infantiles los animales están humanizados. Van vestidos, tienen su pequeña familia, su casita… Por ejemplo, una familia de conejos. Nosotros hemos querido ser más realistas, no quedarnos en el mundo de la fantasía, de la imaginación. Es verdad que tienen mi estilo, pero tambien un toque realista. No es un dibujo documental pero sí que he intentado representarlos cercanos a como son en realidad”.

“En este libro –continúa Lacombe-, el dibujo tiene un objetivo fundamental, que es transmitir ese vínculo de ternura entre esas madres animales y sus cachorros. Eso era lo fundamental para mí. Y ha sido un reto en términos gráficos, porque si lo comparamos, por ejemplo, con el libro de Cuentos macabros, están en dos extremos radicalmente opuestos”.

Pero transmitir ese amor maternal no es sencillo, como nos confiesa el ilustrador: “Es muy complicado. Intentamos comunicar esa ternura con la composición del dibujo, los colores que utilizamos, que son muy sutiles… realmente es es difícil explicar cómo lo hacemos”.

Ilustración de 'La mejor mamá del mundo'

¿Hay algún secreto para escribir para niños?

Captar la atención de los niños es complicado. Por eso preguntamos a Sébastien si hay algún secreto. “No sé si hay algún secreto, la verdad. Para mí lo importante es que al cerrar el libro esté claro que hay un mensaje, independientemente de cuál sea el tema. Da igual que sea un libro de piratas de animales o de fantasmas. Lo fundamental es que al final tiene que haber una reflexión y un mensaje que quede claro: la solidaridad, el amor…

Sébastian y Lacombe llevan más de una década colaborando juntos. Preguntamos al escritor cual es su método de trabajo. “Normalmente hacemos primero el texto. Pero antes de ponerme a escribir hablamos, compartimos los conceptos y enmarcamos toda la idea del libro y la dirección que queremos tomar. En este caso en concreto hicimos una preselección de los distintos animales y luego ya me puse a trabajar en los borradores y se los iba enseñando a Benjamin. El aportaba ideas y cambiábamos cosas hasta llegar a unos textos más definitivos. Ahí ya es cuando él se podía poner a dibujar”.

“El único libro en el que no hemos trabajado así es en el de Frida –añade Sébastien-, porque ahí sí que me dio ya unos dibujos bastante acabados con todo el universo del libro. Y a partir de ahí creé los textos”.

Ilustración de 'La mejor mamá del mundo'

En el libro nos encontramos todo tipo de madres, desde osas a zorras pasando por tarántulas. Preguntamos a los autores con cuál de ellas se quedan: “Para mí la gata es la más eficaz porque da las herramientas a sus crías para que se puedan manejar cuando ella no esté”.

En cuanto a Lacombe: “Desde el punto de vista gráfico mi preferida es la zorra, por eso está en la portada. Y desde el punto de vista de la historia, el que me ha llegado al alma es el pingüino. Para empezar, porque es un padre, y también por esa lucha por la vida, por la supervivencia, que se refleja en la historia. La cría realmente está en el centro de la vida”.

‘Espíritus y criaturas de Japón’, de Lafcadio Hearn

Portada de 'Espíritus y criaturas de Japón'

El otro libro que ha presentado Lacombe es Espíritus y fantasmas de Japón, en el que vuelve a ilustrar relatos del japonista Lafcadio Hearn, tras el maravilloso Historias de fantasmas de Japón. “He querido regresar al universo de Lafcadio –confiesa-, porque es extremadamente rico. Escribió más de 15 libros sobre los yokai (nombre que reciben los seres sobrenaturales japoneses). Podríamos decir que es el equivalente a los hermanos Grimm. Su trabajo es absolutamente extraordinario”.

“Y este segundo volumen es muy diferente del primero –continúa- El anterior se centraba en relatos de fantasmas y este está protagonizado por criaturas de la naturaleza. Por eso los dos libros que presentamos hoy, aunque no se parezcan en nada sí que tienen en común ese amor por la naturaleza. En el libro de las Madres es la biología, el vínculo maternal… mientras que en el libro de los Espíritus y criaturas de Japón es la naturaleza más espiritual”.

El respeto japonés por la naturaleza

Lacombe asegura que las historias de yokais japonesas son: “Absolutamente sorprendentes para los occidentales. Empezando por la relación tan diferente que se muestra entre el hombre y la naturaleza. En Occidente vemos a la naturaleza como algo que está por debajo nuestro; nosotros ocupamos la cumbre de la pirámide”.

“En Japón, en cambio, todos los elementos de la naturaleza, hasta el más humilde, hasta un palito, puede tener dentro un espíritu superpoderoso. Y eso nos enseña que hay que respetar a la naturaleza. Que somos parte de ella, que no está a nuestro servicio y tenemos que interactuar con ella y aprender de la naturaleza. Eso es fascinante. Creo que es algo que sólo estamos empezando a entender ahora en Occidente. Empezamos a entender, por ejemplo, que los árboles se pueden comunicar”.

Ilustración de 'Espíritus y criaturas de Japón'

Se inspira en los maestros japoneses

Como en el anterior tomo las ilustraciones de Lacombe se inspiran en los maestros japoneses como Kuniyoshi, Hokusai, Hasui Kawase, Yakuchú o Yoshida Hiroshi. “Si, he querido rendir homenaje a esos grandes artistas japoneses. Y también quiero que se vea que hay distintas capas en el libro. Que se pueda hacer una lectura gráfica simplemente viendo las imágenes y con estas referencias pictóricas que hacen homenaje a los grandes artistas”.

En el libro vuelven a aparecer algunos de sus temas favoritos, como las mariposas, las geishas… Y nos encantan sus kimonos estampados… ¡con los que ha vestido hasta a los tiburones! “Los kimonos están bastante documentados y todo tiene su razón de ser. Me sirven para reflejar cada época y por eso van evolucionando. El que vemos en la portada es ceremonial, porque es una diosa la que está representada y porque no es el kimono que una mujer o un hombre llevarían a diario”.

Ilustración de 'Espíritus y criaturas de Japón'

Un libro más luminoso que el anterior

Destacar que, en general, este libro es más luminoso que el anterior. “El anterior era sobre fantasmas, sobre la muerte, y por eso era más oscuro –asegura-. Este es un libro sobre la naturaleza y tiene mucha más luz, aunque también hay algunas cosas sombrías”.

En cuanto a su relato favorito del libro, Lacombe destaca: “La historia de Aoyagi, porque toca el tema de la apariencia. Y como lo que vemos no es necesariamente la verdad. Este relato enlaza muy bien con la sociedad de hoy en día, con todo el aparentar y lo que intentamos proyectar, sobre todo en redes sociales, con los filtros y demás… Es un tema muy interesante, muy actual y que Hearn aborda de una forma muy poética”.

A principios de 2020 publica nuevos libros

Debido a la pandemia, Benjamin Lacombe ha tenido que retrasar para el año que viene otros proyectos realmente interesantes que serán publivcados por Edelvives. “El primero –nos cuenta-, es un libro Pop Up que rinde homenaje al 150 aniversario de A través del espejo y lo que Alicia encontró allí. Tiene forma hexagonal y prácticamente parece un juego. Técnicamente ha sido muy complicado crear esa forma de estrella y lograr combinar las distintas capas de cada una de las imágenes. También ha sido difícil conseguir que tuviera el lomo rígido, a juego con mis otros libros, porque los volúmenes que hacen carrusel se doblan por ahí y por eso siempre tienen el lomo blando. Pero lo hemos conseguido. Ha sido una proeza técnica”.

También publicamos una baraja a juego con los personajes de Lewis Carroll –añade-. Hacer una baraja es el sueño de cualquier ilustrador y he podido hacerlas una a una. Tenemos por ejemplo cada uno en su función. Por supuesto, la Reina de Corazones está en su lugar, pero también tenemos a Alicia, al conejo o al Sombrerero Loco...”

Portada de la Alicia de Benjamin Lacombe

“Por último –asegura Lacombe-, en primavera saldrá Cecilia Málaga, que es el primer libro que he escrito solo desde el año 2014, hace ya siete años. Para mí es un libro muy especial y muy personal. Trata el tema de la vista y la resiliencia, porque está protagonizado por Cecilia, una joven que pierde la vista y al final del libro vuelve a recuperarla”.

“Es un libro objeto –añade-, con las ilustraciones tapadas con papel de cebolla, que al principio es opaco y se va volviendo cada vez más transparente. De esa forma, al principio estamos a oscuras, como la protagonista ciega, pero poco a poco se van aclarando las capas, de forma que cada vez vamos viendo mejor esas ilustraciones, que sería el momento en que la protagonista va recuperando la visión. Cada uno de esos cambios hace que la protagonista, y nosotros, reflexionemos sobre la vida. Es una alegoría sobre los cambios que hay en la vida y los cambios que vivimos actualmente son la pandemia”.

Ilustración de 'Espíritus y criaturas de Japón'