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La "superinteligencia" de Trump dispara la cotización y los registros del dominio esloveno ".si"

  • Los registros de dominios web ".si" se venden por millones tras la orden ejecutiva firmada por Donald Trump
  • Ciertas direcciones web, como ".tv,", suponen una importante fuente de ingresos para pequeños países.
Trump junto a varios tecnooligarcas atienden a la prensa
Donald Trump junto a varios tecnooligarcas atienden a la prensa EFE/EPA/Tierney L. Cross
Manuel González
Manuel González

El pasado 29 de septiembre, Donald Trump anunciaba una nueva orden ejecutiva. Todos los organismos de su administración tendrían que llamar a partir de ese momento "superinteligencia" (SI en sus siglas) a la inteligencia artificial. El cambio ha provocado un revuelo en internet, donde el registro de direcciones en Eslovenia (el país de procedencia de Melania Trump) se ha disparado. El sufijo de la nación eslovena, ".si", ha llamado la atención de miles de compradores y cazadores de direcciones de internet. Esa carrera ha desencadenado en cuestión de días que la cotización de ciertos nombres se haya encarecido. Además, han surgido voces que insinúan que esta maniobra del presidente de Estados Unidos es otra estratagema para enriquecer a su círculo más cercano.

Publicación de Donald Trump en Truth Social preguntando por un nombre alternativo a

Publicación de Donald Trump en Truth Social preguntando por un nombre alternativo a "inteligencia artificial"

De AI a SI

Hay que remontarse al 19 de diciembre. En su red social, Truth Social, Donald Trump realizaba una encuesta sobre nombres alternativos para la inteligencia artificial. Tres días después, ante la Asamblea General de Naciones Unidas, avanzó que Estados Unidos comenzaría a referirse a esa tecnología como "superinteligencia" o "SI" en los comunicados oficiales. Tras reunirse con los principales actores tecnológicos el 29 de septiembre, la orden ejecutiva era una realidad. Una norma que no se aplica a empresas privadas, sino al ejecutivo estadounidense. Esa declaración pública fue suficiente para un repunte de la compra del dominio de Eslovenia. En las 24 horas siguientes al discurso del presidente, las inscripciones a ".si" superaron a las de ".ai", contabilizándose 13.603 registros en tan solo un día, según datos de Domain Name Wire.

El incremento de la actividad por el dominio ".si" parece que había empezado mucho antes. En todo el mes de septiembre se inscribieron unos 46.000, que se dispararon al final de ese mes. El 30 de septiembre en X, el inversor y periodista independiente Adam Cochran publicaba un hilo detallado y extenso donde explicaba que la actividad por el dominio .si se remontaba a los meses de junio y julio, con 400 y 7.000 registros respectivamente. Sin demostrar nada, la información apunta al interés de algunos compradores por el término superinteligencia. Según la información recopilada por Cochran, las compras de dominios correspondían en su mayoría a inversores y no a empresas que fuesen a usar el dominio ".si" para sus negocios.

Venta del dominio build.si por 10 millones de dólares

Venta del dominio build.si por 10 millones de dólares

Ventas millonarias de registros eslovenos

La empresa Netcraft, que analiza la actividad de internet, apunta que, tras la intervención de Trump en la ONU, muchos dominios eslovenos aparecieron en el mercado secundario. Por ejemplo, build.si ya se vende por 10 millones de dólares. Este precio, aparte de indicar cómo se están cotizando las direcciones ".si", no evidencia que los inversores estén especulando entre ellos.

La publicación de Cochran, sin demostrar nada, plantea que hay personas cercanas a Trump que se anticiparon a la orden del presidente y se hicieron con miles de dominios, sacando cientos de millones en beneficios. La información del periodista no va más allá, ni identifica a supuestos compradores que guarden relación con los Trump. Sí es cierta la subida de registros ".si", pero la publicación no llega a presentar pruebas de peso que conecten el cambio de nomenclatura de inteligencia artificial a "superinteligencia" con intención de enriquecer a alguien con nombre y apellidos. Podría incluso haber intereses políticos en la publicación de Cochran, que se ha declarado públicamente demócrata. Además, ha criticado a los grandes medios estadounidenses por no investigar los posibles intereses económicos del entorno afín a Trump y el registro ".si".

Datos de ventas del dominio .si tras el anuncio de la Casa Blanca

Datos de ventas del dominio .si tras el anuncio de la Casa Blanca

ChatGPT disparó las ventas del dominio .ai en 2023

Con el lanzamiento de ChatGPT a finales de 2022, el auge de las páginas acabadas en ".ai" (artificial intelligence) también se incrementó. Ese dominio pertenece a la isla de Anguila, una pequeña isla británica del Caribe, que llevaba años disponible antes de que la IA generativa se convirtiera en un fenómeno global. En 2023 se registraron unos 354.000 dominios, que aportaron a la localidad 30 millones de euros. Una quinta parte de los ingresos de Anguila aquel año, según el Fondo Monetario Internacional.

A diferencia de Anguila, donde ".ai" se ha convertido en una de sus fuentes de ingresos, a día de hoy, Eslovenia cobra tan solo 10 euros por el registro ".si". La especulación viene después, con compradores que intentan sacar beneficios de una compra pública. Los dominios pueden suponer una parte importante de la economía de ciertos rincones. Es la historia de la isla polinesia de Tuvalu, donde viven unos 43.000 habitantes, y que es propietaria del ".tv", una dirección de internet muy golosa para medios y plataformas audiovisuales. En 2025, supuso 10 millones de euros de ingresos, una décima parte del presupuesto de las arcas públicas del territorio. Habrá que ver si con el tiempo el ".si" también se convierte en la gallina de los huevos de oro para Eslovenia.