Zverev alcanza por fin la cima del tenis: el alemán cierra 2026 como número uno del mundo tras años de decepciones
- El alemán acabará el año en ese puesto tras la lesión de Sinner y la eliminación de Alcaraz en Shanghái
- Esta ha sido la temporada en que Sascha se ha quitado a etiqueta de "eterno aspiraante"
Alexander Zverev terminará el año como número uno del mundo. La baja de Jannik Sinner para lo que queda de temporada y la derrota de Carlos Alcaraz este lunes en el Masters 1000 de Shanghái, le aseguró al alemán la posibilidad de cerrar el año en la cima del tenis. Además de con ese reconocimiento, Zverev cerrará el año con dos Grand Slams en sus vitrinas y con la certeza de haberse quitado la etiqueta del "eterno aspirante".
Los grandes títulos no llegaban
Cuando Zverev comenzó a hacerse un hueco entre los mejores del circuito, unos tales Roger Federer, Rafael Nadal y Novak Djokovic dominaban el tenis mundial. El 'Big Three' acaparaba los grandes títulos y solo Andy Murray conseguía discutirles parte de su hegemonía. El alemán, sin embargo, parecía destinado a recoger el testigo. En 2021, con apenas 21 años, ya había conquistado las ATP Finals y dos Masters 1.000.
Mientras Federer, Nadal y Murray fueron abandonando progresivamente la primera línea, Djokovic prolongó su reinado y una nueva generación irrumpió con fuerza.
Carlos Alcaraz y Jannik Sinner, dos talentos extraordinarios, se repartieron buena parte del protagonismo y dejaron a Zverev atrapado entre dos épocas. El alemán seguía ganando, acumulaba temporadas entre los mejores y se mantenía en la élite, pero los grandes títulos se le resistían.
Durante años, la misma pregunta acompañó a sus derrotas: ¿Qué le faltaba a Zverev para dar el último paso? Su tenis estaba fuera de toda duda, pero la regularidad en los momentos decisivos y la capacidad para gestionar la presión alimentaban las dudas
De la oscuridad a la cima
La final del US Open en 2020, en la que dejó escapar una ventaja de dos sets ante Dominic Thiem, fue uno de los primeros grandes golpes. Dos años más tarde llegaría uno de los episodios más duros de su trayectoria.
En las semifinales de Roland Garros de 2022, cuando estaba plantando cara a Rafa Nadal en la Philippe Chatrier, Zverev sufrió una grave lesión en el tobillo derecho tras una caída. Tuvo que abandonar la pista en silla de ruedas y su recuperación le obligó a afrontar un largo proceso físico y mental.
Después llegaron las derrotas en las finales de Roland Garros de 2024, ante Alcaraz, y del Abierto de Australia de 2025, frente a Sinner, un partido en el que llegó a decir que pensaba que no era "lo suficientemente bueno para vencer a un rival del nivel del italiano".
Además, meses después confesó que estaba luchando con problemas de salud mental. "Me siento vacío y muy solo en la vida. Me voy a dormir sin motivación por levantarme al día siguiente. He pasado por muchas dificultades a lo largo de mi trayectoria personal y profesional, pero nunca me había sentido tan vacío como ahora. He perdido la alegría en todo lo que hago".
Todos estos años, no obstante, han estado rodeada de polémicas fuera de la pista. Dos exparejas, Olga Sharypova y Brenda Patea, formularon acusaciones de violencia doméstica contra el tenista, que ha negado las imputaciones. El caso de Patea se resolvió en 2024 mediante un acuerdo judicial sin declaración de culpabilidad.
2026, el año que lo cambió todo
Pero cosas de este deporte, en 2026, cuando Sascha se veía más fuera que dentro del circuito se le apareció una oportunidad: los problemas físicos de Alcaraz y Sinner. Algo por lo que merecía vencer a sus propios fantasmas, levantarse y tocar la cima del tenis: Alexander Zverev se sobrepuso a sí mismo para ganar sus dos primeros Grand Slams y acabar 2026 como el número uno del ranking ATP.
El alemán encontró por fin la recompensa a tantos años de perseverancia. Primero conquistó Roland Garros ante Flavio Cobolli y después levantó el trofeo del Abierto de Estados Unidos tras imponerse a Ben Shelton.
Con Sinner fuera de combate por una lesión de rodilla y Alcaraz sin opciones matemáticas tras su eliminación en Shanghái, Zverev aseguró el número uno para cerrar el año. A sus 29 años, alcanzará la cima del ranking por primera vez al término de una temporada, un premio a la constancia de un jugador que lleva años instalado entre la élite y que no abandona el top diez desde septiembre de 2023. Qué mejor premio a la constancia para Zverev que cerrar 2026 con lo que siempre soñó y por lo que siempre luchó.